Presidente de la UCI admite dopaje generalizado en el ciclismo
El presidente de la Unión Ciclista Internacional (UCI), Hein Verbruggen, admitió hoy ante el Tribunal Correccional de Lille (norte) el dopaje generalizado en el ciclismo pero rechazó cargar con las culpas de esta situación porque, alegó, los corredores pueden decidir si se dopan o no.
PARIS.--- El presidente de la Unión Ciclista Internacional (UCI), Hein Verbruggen, admitió hoy ante el Tribunal Correccional de Lille (norte) el dopaje generalizado en el ciclismo pero rechazó cargar con las culpas de esta situación porque, alegó, los corredores pueden decidir si se dopan o no.El holandés Verbruggen señaló que "tengo la profunda convicción de que existe un pequeño grupo de tramposos inveterados, un grupo mucho más importante que se siente obligado de hacer lo mismo para no dejarse adelantar, otros que se llenan de medicamentos autorizados y, por último, unos pocos que no toman nada"."No sé el porcentaje (de corredores que se dopan), nadie lo conoce. Si alguien me demuestra que es la inmensa mayoría, estoy dispuesto a dimitir", explicó.Verbruggen testificó en el juicio por dopaje en el llamado "caso Festina", que empañó el Tour de Francia de 1998.Durante la primera semana del juicio, que se abrió el pasado 23, corredores, abogados, preparadores y expertos acusaron a la UCI y otras instancias del ciclismo de "laxismo" e "hipocresía" y un testigo llegó a describir a Verbruggen como un "padrino con P mayúscula".El presidente de la UCI, citado como parte civil, subrayó hoy que "no me siento para nada culpable, para nada responsable si un corredor se dopa, si un masajista transporta productos", porque en último término es el ciclista el que opta por utilizar dopantes: "nadie decide por él".Verbruggen admitió que sabía que había corredores que utilizaban EPO desde 1992-93 y no descartó que este dopante ya fuera utilizado anteriormente.El presidente de la UCI subrayó que no se encontraron pruebas de la relación entre el uso de esa sustancia y la muerte de nueve corredores holandeses en 1989-90, en respuesta a las preguntas del presidente del tribunal, Daniel Delegove.Sobre el caso de uno de esos fallecidos, el ciclista del PDM, Johannes Draaier, Verbruggen comentó que el corredor "tenía un serio problema cardiológico pero siguió corriendo" sobre la base de "un diagnóstico médico optimista" y que la federación holandesa no demostró el uso de dopantes.Aunque Delegove le recordó la retirada de todo el equipo del PDM del Tour de Francia de 1991, Verbruggen insistió en que la federación holandesa "no encontró nada".Interrogado sobre el dinero que la UCI dedica a la lucha contra el dopaje, Verbruggen dijo que unos 274.000 euros, lo que supone menos del uno por ciento del presupuesto total de la organización, que en diez años ha pasado de 0,9 a 11,4 millones de euros.El presidente del tribunal ironizó sobre el monto del dinero destinado por la UCI a combatir el dopaje, equivalente, dijo, al dedicado por Festina "a la compra de productos dopantes".Delegove mostró su extrañeza porque la UCI dude de los métodos de análisis del pelo, que utiliza la justicia francesa desde 1991 para detectar el consumo de drogas.El presidente de la Federación Francesa de Ciclismo (FCC), Daniel Baal, quien también testificó en el juicio, aseguró que sólo tuvo conocimiento de la eficacia de esas pruebas para la detección de corticoides y anabolizantes en enero de 1999.




