Indígenas piden apoyo político y económico
Un grupo de indígenas colombianos que visita esta semana Bélgica, Holanda y Suiza expresó este lunes en Bruselas su temor a que una planta medicinal que utilizan tradicionalmente sea declarada ilegal por la ONU.
BRUSELAS. ---------- Un grupo de indígenas colombianos que visita esta semana Bélgica, Holanda y Suiza expresó este lunes en Bruselas su temor a que una planta medicinal que utilizan tradicionalmente sea declarada ilegal por la ONU."Hay varias iniciativas para declarar ilegal la ayahuasca", explicó el médico colombiano Germán Zuluaga, que acompaña al grupo. Varias entidades brasileñas han llevado la propuesta hasta Naciones Unidas.La ayahuasca o yagé, planta utilizada como purgante y que se cultiva esencialmente entre la sierra y la cuenca del Amazonas en el sur de Colombia, Ecuador y Perú, contiene triptamina, un componente que puede tener efectos alucinógenos según su uso.El grupo de indígenas de la etnia Kofán e Inga presentarán esta semana ante la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Ginebra, el Código ético de medicina tradicional, elaborado hace un año por la Unión de Chamanes de la Amazonía colombiana.Este código es "el primero de este tipo que un pueblo de tradición oral emite en el tercer mundo", estimó Germán Zuluaga, y fue elaborado por 40 chamanes de las etnias Kofán, Siona, Inga, Kamsa y Koreguajé."No se pretende que este codigo hable en nombre de todos los pueblos indígenas", explicó Zuloaga, pero podría ser una fuente de inspiración para otras comunidades.En el Código que presentarán a la OMS, los chamanes colombianos prometen "no participar en el comercio del yagé ni de plantas medicinales, no venderlo, ni crudo ni preparado, para su distribución entre personas no indígenas. Utilizaremos yagé sólo para ceremonias rituales, para diagnóstico y tratamiento de enfermedades, según nuestra tradición".El grupo se reunió en Holanda y Bélgica con representantes de gobiernos, Comisión, organizaciones no gubernamentales y de universidades para "buscar apoyo político, jurídico, académico y económico" a la forma de vida indígena, según Doris Wainamira, indígena procedente del departamento de Caquetá (sur).




