Botero marca renacer de ciclismo en Colombia
Desafiando las bajas temperaturas de la mañana y un pesado tráfico de automóviles, camiones y autobuses, decenas de ciclistas entrenan en una empinada cuesta del oeste de Bogotá.
ALTO DEL VINO, Colombia --- Desafiando las bajas temperaturas de la mañana y un pesado tráfico de automóviles, camiones y autobuses, decenas de ciclistas entrenan en una empinada cuesta del oeste de Bogotá.Luciendo trajes deportivos de equipos ciclistas nacionales y europeos, los sudorosos jóvenes compiten para llegar primero a una cima desde la que se divisa la capital colombiana.Animados por la buena actuación de su compatriota Santiago Botero en la última edición del Tour de Francia, miles de aficionados se han lanzado a las carreteras de este país andino montados en sus bicicletas, en lo que expertos han denominado el renacer del ciclismo en Colombia.Botero, quien el domingo se coronó campeón de montaña en el Tour y se ubicó séptimo en la clasificación general, ha despertado un entusiasmo por este deporte que no se registraba desde la década de los años de 1980, cuando Luis Herrera y Fabio Parra conquistaron las principales cumbres europeas.De la mano del desaparecido equipo ciclista Café de Colombia, Herrera y Parra trajeron gloria y despertaron la admiración de los aficionados de todo el mundo por Colombia, un país conocido internacionalmente por la violencia y el narcotráfico.Expertos creen que la actuación de Botero, quien ganó la décima cuarta etapa del Tour, marcará el renacer del ciclismo colombiano, afectado en los últimos años por la falta de líderes, patrocinadores y el recrudecimiento del violento conflicto interno. LUCHO Y PARRA: LA GLORIA DE LA DECADA DE LOS 80"Yo quiero ser contratado por un equipo grande, competir en Europa y poner a vibrar al país como hizo Botero", dijo Jairo Aguirre, un joven aficionado de 19 años que combina la práctica del ciclismo con sus estudios universitarios.En los años de 1980, el ciclismo se convirtió en el deporte más popular de Colombia.Las actuaciones en Europa de Herrera y Parra, transmitidas en directo por televisión y radio, paralizaron a este país de 40 millones de habitantes, que seguía con fervor cada detalle de lo que ocurría en el Tour, la Vuelta a España o el Giro de Italia, las tres principales carreras del mundo.En aquellos años había unos 12 ciclistas colombianos de primera clase, conocidos internacionalmente como los "escarabajos" por sus excepcionales condiciones de escaladores.La bandera nacional ondeada por eufóricos aficionados en las orillas de las carreteras europeas se convirtió en una escena común.Herrera, conocido como "El Jardinerito", se impuso en 1987 la Vuelta a España y ganó el premio de montaña en el Tour de 1985.Parra, el mejor novato en la Vuelta a España de 1987, es el único colombiano que ha logrado subir al podio del Tour de Francia, al ubicarse tercero en 1989. CICLISMO PINCHA POR CRISISDespués del retiro de estas dos "leyendas" del ciclismo colombiano surgieron nuevas figuras en los años de 1990 como Alvaro Mejía y Oliverio Rincón, pero nunca alcanzaron el protagonismo de sus antecesores.Los patrocinadores colombianos, como Café de Colombia y Manzana Postobón, perdieron interés en el ciclismo y empezaron a dirigir sus presupuestos hacia el fútbol, que vivía una buena época tras la clasificación de Colombia a la Copa del Mundo de Italia en 1990.Pedalistas colombianos se vieron forzados a integrarse como gregarios, o ayudantes, a escuadras europeas, perdiendo el protagonismo de antaño y convirtiéndose en "segundones".Botero, que corrió con el equipo español Kelme, fue el único ciclista colombiano que compitió en la última edición del Tour.Por otra parte, el ciclismo no ha escapado a la violencia del conflicto armado que azota a este país por más de tres décadas, y en el que han muerto unos 35.000 civiles sólo en los últimos 10 años.En marzo, Herrera, considerado como una de las glorias vivas del deporte nacional, fue secuestrado por rebeldes izquierdistas y liberado un día después. Rincón, campeón de la Vuelta a Colombia en 1989, fue secuestrado este año en dos oportunidades, también por la guerrilla. BOTERO: UN NUEVO PROTOTIPO COLOMBIANOBotero, que rompe con el prototipo del tradicional ciclista colombiano caracterizado por ser de baja estatura y físico discreto, ha hecho renacer la esperanza.Oriundo de la noroccidental ciudad de Medellín, Botero, un rubio de 27 años, 1,75 metros de estatura y 68 kilos de peso, es considerado un corredor completo que se defiende tanto en montaña como en plano, el tradicional Talón de Aquiles de los "escarabajos"."El ciclismo colombiano nunca se ha acabado. Pasó por una crisis debido a la falta de líderes, pero ya están apareciendo", dijo a Reuters el ex campeón Herrera.Botero afirmó que el futuro del ciclismo colombiano está en la conformación de un club colombiano."Creo que si aparece en Colombia un patrocinador del mismo nivel de los europeos y juntamos a los mejores del momento para volver a Europa, estamos hechos", aseguró Botero.El estelar corredor ha tenido problemas con su nivel de testosterona, que según varios análisis médicos parece que es parte de la producción de su organismo y no algo artificial.No obstante, en 1999 fue suspendido durante seis meses por la Unión Ciclista Internacional debido a los altos niveles de testosterona.Botero no era un ciclista de ruta sino un pedalista que practicaba el "Mountain-bike" y fue apenas hace unos cinco años que se decidió a correr en las carreteras.Pese al futuro promisorio, ni siquiera a mediano plazo parece posible que surja un patrocinador como Café de Colombia dispuesto a invertir en el ciclismo, debido a la crisis económica por la que atraviesa el país.




