Persiste el misterio sobre desaparición de los discos duros en Los Alamos
Después de una semana de intensa polémica sobre la vulnerabilidad de los secretos nucleares estadounidenses, un ambiente de alivio pero también de sospecha prevalecía este sábado en Estados Unidos tras el hallazgo el viernes de los discos duros desaparecidos del laboratorio nuclear de Los Alamos (Nuevo México, suroeste).
WASHINGTON - Después de una semana de intensa polémica sobre la vulnerabilidad de los secretos nucleares estadounidenses, un ambiente de alivio pero también de sospecha prevalecía este sábado en Estados Unidos tras el hallazgo el viernes de los discos duros desaparecidos del laboratorio nuclear de Los Alamos (Nuevo México, suroeste).La policía federal (FBI) continúa investigando el cambio de lugar de los discos duros -que contienen secretos nucleares-, encontrados dentro de un área de seguridad del laboratorio, según informó el Departamento de Energía.Las autoridades buscan también establecer la autenticidad de los materiales encontrados y asegurarse de que no fueron alterados, señaló una fuente cercana a la investigación.Un equipo de especialistas en electrónica llegó el viernes al lugar para analizar los discos duros, que se encontraban detrás de una fotocopiadora, informaron este sábado medios de prensa.Unos 60 agentes del FBI, encargados desde el comienzo de la investigación, interrogaban desde el miércoles, utilizando detectores de mentiras, a varios funcionarios del laboratorio en Los Alamos.El laboratorio es manejado conjuntamente por la Universidad de California y el Departamento de Energía.Según un responsable no identificado citado este sábado por el diario The New York Times, los discos duros fueron encontrados "en circunstancias que despiertan muchos interrogantes".Los discos duros fueron descubiertos en el interior del laboratorio, donde se encontraba la caja fuerte en la cual eran normalmente guardados, había anunciado la noche del viernes el secretario de Energía, Bill Richardson, precisando que la investigación proseguiría.Los discos contienen información técnica muy delicada especialmente de cómo inutilizarlas armas nucleares de fabricación estadounidense y extranjera, reconocieron la última semana funcionarios norteamericanos.El laboratorio de Los Alamos se declaró "aliviado" por el descubrimiento, aunque la seguridad en el seno del vasto complejo de invertigación, cuna de la primera bomba atómica estadounidense, se mantiene en entredicho y ha añadido una nueva causa de vergüenza en esa materia para el gobierno del presidente Bill Clinton.El incidente ocurre poco más de seis meses después del arresto de un científico de origen taiwanés, Wen Ho Lee, que trabajaba en el mismo laboratorio y fuera inculpado de copiar secretos sobre la tecnología de los misiles nucleares.Este nuevo golpe a la seguridad nuclear norteamericana levantó la cólera de numerosos parlamentarios que cuestionaron al secretario de Energía, quien había asegurado que se registraron progresos en esa materia en el laboratorio de Los Alamos.Richardson se declaró "furioso" tras la desaparición de los discos, mientras Clinton prometió aclarar el nuevo y confuso incidente.Las autoridades federales en un comienzo privilegiaron la tesis de una "equivocación humana", aunque sin descartar la posibilidad de un caso de espionaje.La desaparición de los discos se constató el 7 de mayo, pero las autoridades federales no fueron puestas al tanto hasta tres semanas después, el 1 de junio.El Departamento de Energía hizo pública la información el lunes y un día después sancionó a seis empleados, por no haber dado la alerta más rapidamente.




