¿Puede el genoma humano ser un producto comercializable?
El anuncio de la empresa Celera Genomics de que ha logrado secuenciar el genoma humano reabre el debate sobre la comercialización de nuestro patrimonio genético, es decir, cómo combinar la necesidad de obtener beneficios para una costosa investigación y el derecho de todos a obtener información esencial sobre la medicina del futuro.
WASHINGTON - El anuncio de la empresa Celera Genomics de que ha logrado secuenciar el genoma humano reabre el debate sobre la comercialización de nuestro patrimonio genético, es decir, cómo combinar la necesidad de obtener beneficios para una costosa investigación y el derecho de todos a obtener información esencial sobre la medicina del futuro."Dudo de que alguien piense que las compañías que hacen importantes descubrimientos no puedan patentarlas y obtener provecho de ellas", subrayó el representante Jerry Costello al inaugurar el jueves un debate sobre genética en la Cámara.Costello, partidario del equilibro, dice "querer asegurar" que las patentes no se usen "de forma inapropiada" y que, al mismo tiempo, "las empresas puedan continuar obteniendo beneficios de sus inversiones en investigación y desarrollo".Esta cuestión es extremadamente importante en un sector volátil que necesita fondos: cualquier declaración alarmista provoca una inmediata reacción de los mercados.Por ejemplo, cuando el presidente estadounidense Bill Clinton y el primer ministro británico Tony Blair declararon en marzo que los "científicos del mundo entero debían tener libre acceso a la información básica sobre el genoma humano", los mercados se desplomaron.La mayoría de los analistas creyeron que este anuncio significaba un cambio en la política de atribución de patentes sin tener en cuenta la segunda parte del comunicado, que rearfimaba la importancia de "la protección intelectual de las invenciones a partir de genes".Las empresas especializadas en este sector perdieron entonces en bolsa 30.000 millones de dólares. "Se trata de 30.000 millones de dólares de capitales privados que podrían no estar nunca más disponibles para la investigación privada en biotecnología", opinó en el debate el presidente de la comisión de ciencias de la Cámara, el representante James Sensenbrenner.Para el consejero del presidente en ciencia y tecnología, Neal Lane, "es esencial, en un momento en que la nueva generación de medicina comienza a apoyarse en las tecnologías ligadas a la genética, ofrecerle a ésta el tipo de protección de la propiedad que permitió el desarrollo de todas las precedentes corrientes de innovaciones médicas"."Lo que se podía patentar antes de la declaración (de Clinton) puede seguir siéndolo hoy", agregó.El presidente de Celera Genomics, el biólogo Craig Venter, aseguró que no estaba intentando "patentar el genoma humano, ni sus cromosomas o cualquier secuencia". Y en cuanto su empresa haya puesto en orden las secuencias del genoma descodificadas, las pondrá a disposición de los científicos."La única protección que buscamos es una protección de nuestra base de datos, como existe en Europa, para evitar que otras empresas de bases de datos vendan la nuestra", dijo.A partir de esta base, Celera Genomics desarrollará otros productos y servicios que la empresa propondrá a clientes como universidades o laboratorios. "La tarifa de suscripción para este servicio variará según el producto, el cliente y el modo en que lo utilice", precisó, al tiempo de destacar que cinco grandes compañías farmacéuticas ya habían firmado contrato con ellos.Detrás de la conquista del genoma humano existe un interés científico y económico colosal, por eso se vigilará muy de cerca, para que se "protegan a la vez los derechos de propiedad intelectual (...) y el derecho del ciudadano estadounidense a aprovechar las innovaciones", según Jerry Costello.




