Reno quiere combatir crímen sin eliminar la libertad de Internet
La fiscal general de Estados Unidos, Janet Reno, pidió hoy a los empresarios de Silicon Valley que colaboren con la policía para frenar a los delincuentes de alta tecnología sin comprometer la libertad de internet.
SAN FRANCISCO -- La fiscal general de Estados Unidos, Janet Reno, pidió hoy a los empresarios de Silicon Valley que colaboren con la policía para frenar a los delincuentes de alta tecnología sin comprometer la libertad de internet.Lanzadores de virus, piratas que entran en sistemas privados, ladrones que se hacen con la identidad financiera de algún incauto internauta o pederastas que buscan sexo en las salas de conversación dedicadas a menores, han plagado la red casi desde su inicio.La persecución de ese tipo de crímenes no resulta nada fácil debido a lo complejo que es identificar al culpable, oculto tras un ordenador que puede estar en cualquier parte del mundo.Janet Reno se reunió hoy en la Universidad de Stanford con un grupo de empresarios, policías y abogados especializados en la seguridad de los sistemas informáticos y la persecución de los "cibercriminales".En su intervención al inicio de la jornada, la fiscal general pidió a los empresarios que cooperen con la policía, el gobierno y los fiscales para frenar a los delincuentes que se aprovechan de libertad de comunicaciones de internet para hacer daño.Reno dijo que es muy importante que haya un diálogo entre los representantes del mercado, la industria, el gobierno y los responsables del mantenimiento de la ley, porque sólo de esa manera se podrá lograr una respuesta eficaz al crimen cibernético.En opinión de la fiscal general, es de vital importancia "conseguir que internet sea un medio en el que se respete el derecho constitucional de las personas a la protección de su privacidad y hacerlo de manera que eso no produzca una limitación de las ventajas que la red ofrece a empresarios, consumidores y ciudadanos".Janet Reno cree que los beneficios de internet son demasiado importantes como para ponerles límites y la mayor amenaza que pesa sobre la red es la acción de los delincuentes que utilizan internet "para el vandalismo, la destrucción y el saqueo"."Estamos en un momento histórico -dijo Reno- y de nosotros depende los que va a ser internet en el futuro. Tenemos en las manos un medio con capacidades en las que no podíamos ni soñar hace unos años. No podemos dejar que quienes establezcan las reglas del juego de esta revolución cibernética sean los delincuentes".Janet Reno animó a los empresarios a denunciar los ataques que sufren en sus sistemas informáticos.En ocasiones, las empresas no quieren reconocer que un pirata ha entrado en sus sistemas por miedo a perder clientes."Si esos delitos no se denuncian, los que los cometen lo intentarán una y otra vez".La fiscal también animó a los empresarios a invertir en la seguridad de sus sistemas y reconoció que el Gobierno de los Estados Unidos debe hacer lo mismo para no tener que emplear tanto esfuerzo para proteger sus propios ordenadores y poder dedicarse a perseguir a los "cibercriminales".Reno reconoció que no es fácil encontrar gente con la preparación tecnológica y jurídica suficiente para la persecución de los piratas y ladrones de la red, que son especialistas en borrar sus huellas.Una de las mayores dificultades con la que se encuentran los fiscales y policías especializados en el "cibercrimen" es el hecho de que en él no cuentan las fronteras.Una empresa norteamericana puede ser atracada desde Europa o Asia por personas que no se han movido de sus países y a las que la justicia norteamericana no puede llegar.Reno explicó que ha mantenido conversaciones con representantes de la Comunidad Europea y la Organización de Estados Americanos y ha encontrado un gran interés en establecer lazos de cooperación para combatir el crimen de alta tecnología, pero las implicaciones legales son muy complejas.En opinión de la fiscal general, la alta tecnología también debe servir para perseguir con más eficacia a los delincuentes y se refirió a la posibilidad de procesos legales y juicios que se puedan llevar a cabo desde diferentes puntos geográficos de la misma manera que las multinacionales mantienen sus reuniones de trabajo con la tecnología de las videoconferencias.




