Más de mil fieles en la misa del Santo Padre en Israel
El Papa Juan Pablo II ofició el viernes una misa al aire libre frente al mar de Galilea, en el monte donde Jesús dijo en su Sermón "bienaventurados sean los hacedores de la paz".
KORAZIM, - El Papa Juan Pablo II ofició el viernes una misa al aire libre frente al mar de Galilea, en el monte donde Jesús dijo en su Sermón "bienaventurados sean los hacedores de la paz".En un extraño escenario para una visita papal, el frágil Pontífice de 79 años se sentó en un trono protegido por dos cristales a prueba de balas para el mayor evento de su peregrinación, en una muestra de las fuertes medidas de seguridad desplegadas por Israel para cuidar al Papa.Más de 50.000 personas, muchos de ellos jóvenes católicos de todo el mundo, estuvieron de pie frente a la plataforma donde se erigió un altar rojo en el Monte de las Beatitudes, con vista al lago donde se dice que Jesús caminó sobre sus aguas."Cuando uno llega aquí es como llegar al cielo", dijo Greg Singh, un trabajador voluntario de 32 años que viajó desde Brixton, en el sur de Londres, para asistir a la misa.Banderas de decenas de países de cuatro continentes y pancartas con los colores amarillo y blanco del Vaticano ondeaban entre la multitud, que se reunió en el lugar la noche anterior para cantar y bailar al son de guitarras mientras esperaban la misa.Médicos que acudieron al lugar dijeron que unas 50 personas fueron atendidas por varias dolencias, incluyendo ataques al corazón, desmayos y dolores en el pecho.La multitud fue la mayor en la peregrinación de una semana del Papa a Tierra Santa, una visita que corona el papado del incansable viajero, aunque no alcanzó la asistencia de 100.000 personas que los organizadores habían previsto.Entre los fieles se incluían unos 5.000 cristianos de las áreas gobernadas por la Autoridad Palestina en Cisjordania, del Líbano y el norte de Israel, que trajeron con ellos sus inquietudes para saludar al Papa.Bandera palestinas ondeaban entre la multitud y miembros del proisraelí Ejercito del Sur del Líbano mostraban una pancarta donde se leía: "Sálvennos de la persecución siria e iraní". "Siento que estoy más cerca de Jesús aquí", dijo Manuel Pita, un joven peregrino de Lisboa. El inicio de la misa se demoró por una hora para permitir que mejorara el clima. El Papa fue conducido desde Jerusalén a Tel Aviv para subir a un helicóptero en otro cambio de planes.




