No temais le dijo el Papa a los palestinos
En el mismo lugar donde hace dos mil años "nació la historia", el Papa Juan Pablo II volvió hoy a repetir su tradicional "no tengáis miedo" ante el pueblo palestino, al recordar a los fieles presentes en su primer misa en territorio autónomo que no deben temer ser débiles, pues también Jesús lo era.
BELEN.--- En el mismo lugar donde hace dos mil años "nació la historia", el Papa Juan Pablo II volvió hoy a repetir su tradicional "no tengáis miedo" ante el pueblo palestino, al recordar a los fieles presentes en su primer misa en territorio autónomo que no deben temer ser débiles, pues también Jesús lo era.Para la ocasión, Belén lucía sus mejores galas: banderas, carteles y globos blancos y amarillos -los colores del Vaticano- saludaron la llegada de Juan Pablo II junto los cinco mil cristianos palestinos que coreaban el nombre del pontífice mientras se acercaba al altar erigido en la plaza que se encuentra al lado de la basílica de la Natividad.En su homilía, el Papa recordó el sueño que le llevó hasta Tierra Santa tras más de veinte años de pontificado: "en la primera Navidad de mi ministerio como sucesor de Pedro, dijo, expresé públicamente el gran deseo de celebrar el comienzo de mi pontificado en Belén, en la gruta de la Natividad"."En ese entonces esto no fue posible, ni lo ha sido hasta este momento", agregó.Juan Pablo II subrayó en su homilía que la salvación que trajo Jesís "no es una verdad fácil" pues "la obra de nuestra redención que se abre en la oscuridad" nos sorprende: "el salvador nació de noche, en la oscuridad, en el silencio y la pobreza", dijo."Este es un lugar que conoció el yugo y el bastón de la opresión. ¡Cuántas veces se ha oído por estas calles el grito de los inocentes! Hasta la misma iglesia construida en el lugar en el que ha nacido el Salvador parece una fortaleza agredida por los azares del tiempo: la cuna de Jesús está siempre en la sombra de la Cruz", agregó Juan Pablo II,El Papa subrayó que esta pobreza y este dolor sólo se comprenden porque "el Reino de Cristo no pertenece a este mundo, no es un despliegue de fuerza, de riqueza o de conquista, que parece forjar la historia humana: se trata por el contrario del poder de triunfar sobre el Maligno, de la victoria definitiva sobre el pecado y la muerte".Es por ello, concluyó, que la Buena Nueva es sobre todo un mensaje que llega del "Príncipe de la Paz", esa misma paz "en nombre de la cual saludo a todo el pueblo palestino, consciente de la importancia que este momento posee en vuestra historia".




