Genoma humano es imposible sin inversión privada
Sin el dinero de la industria privada no sería posible lograr el mapa del genoma humano, aunque hay que evitar que la información se privatice, destacaron hoy en Madrid varios científicos que asisten al simposio "Un siglo de genética".
MADRID .- Sin el dinero de la industria privada no sería posible lograr el mapa del genoma humano, aunque hay que evitar que la información se privatice, destacaron hoy en Madrid varios científicos que asisten al simposio "Un siglo de genética".El profesor de la Universidad de San Diego (EEUU) y uno de los pioneros de la Terapia Génica Theodore Friedmann aseguró que "la industria privada juega un papel importante en el programa Genoma Humano del que no se puede prescindir, y por lo tanto hay un precio que pagar", aunque en su opinión "hay que exigir la apertura de la información y transparencia en el acceso".En el simposio también participan el profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona y experto en animales transgénicos Armando Sánchez Bonastre, y Juan Ramón Lacadena, especialista en clonación y coordinador del simposio, auspiciado por la Fundación Ramón Areces.En opinión de Friedmann, "la industria farmacéutica ha gastado mucho dinero en este proyecto y quiere beneficios. (el presidente de EEUU) Bill Clinton y (el primer ministro británico) Tony Blair tienen razón en exigir, como hicieron la semana pasada, que los datos del genoma se divulguen a los científicos, pero hay que reconocer que sin la participación de la industria no se hubieran obtenido resultados tan rápidamente".En este sentido también se pronunció Sánchez Bonastre al señalar que "estamos condenados a tratar de entendernos", aunque "hay que tratar de que no se privatice la información".Sin embargo destacó que aunque conseguir la secuencia completa de los 100.000 genes que determinan las características de cada persona "es un paso importante, desde el punto de vista del análisis genético es sólo una herramienta para seguir trabajando porque quedará mucho para hacer después".Lacadena, coordinador del simposio, señaló que "es lícito" que la industria farmacéutica quiera patentar los genes humanos, ya que "ha invertido mucho dinero".Este especialista subrayó que, por término medio, producir un nuevo fármaco supone de ocho a diez años de investigación y una inversión de entre 400 a 500 millones de dólares, por lo que es lógico que quieran recuperar su dinero.En este sentido, Friedmann apuntó que la empresa Celera Genomics, del sector de la biotecnología y la investigación genética, es la que se encuentra en mejor posición, aunque no la única, para obtener las secuencias del genoma humano, pero el problema vendrá después para entender cómo usar las secuencias.Acerca de la reciente clonación de cerdos realizada en Estados Unidos con el objetivo de trasplantar posteriormente sus órganos a seres humanos, el investigador de la Universidad de San Diego dijo que existen "muchos problemas técnicos" para hacerlo posible, ya que hay "elementos peligrosos en los animales que pueden representar un riesgo para el hombre".Además una alternativa a esta situación, para evitar los problemas éticos que plantea, es el desarrollo de las técnicas relacionadas con las células embrionarias humanas, añadió.Para Sánchez Bonastre, la clonación de los cerdos es "un paso más en esta investigación que hasta ahora se ha hecho en especies ovinas, bovinas y ratones", aunque la idea de un órgano animal permanente para trasplantes humanos lo consideró "algo lejano".El simposio, que fue inaugurado por el ex secretario general de la UNESCO Federico Mayor Zaragoza, ha sido organizado con motivo del centenario del descubrimiento de las Leyes de Mendel, lo que constituyó un hito para su desarrollo de los estudios de la genética a lo largo del siglo.




