La hija de Reagan pide al Senado mas fondos contra alzheimer
Convencida de que el Alzheimer es un "mal sin consideración" que aparta a quienes lo padecen de sus seres queridos, Maureen Reagan, la hija del ex presidente Ronadl Reagan, ahora confinado por la enfermedad, pidió hoy al Senado redoblar esfuerzos para frenar un mal que amenaza convertirse en epidemia.
Washington .- Convencida de que el Alzheimer es un "mal sin consideración" que aparta a quienes lo padecen de sus seres queridos, Maureen Reagan, la hija del ex presidente Ronadl Reagan, ahora confinado por la enfermedad, pidió hoy al Senado redoblar esfuerzos para frenar un mal que amenaza convertirse en epidemia.Maureen Reagan, en una emocionada comparecencia ante el Senado de Estados Unidos, subrayó hoy que la cruel enfermedad no tiene consideración "ni con presidentes ni con primeras damas" y aseguró que "cuando llega, sigue su propio curso de destrucción, devastando no sólo a su víctima directa, sino también a los que lo cuidan y a los que lo quieren".La hija de Reagan, que desde hace algún tiempo se ha mostrado mucho más cariñosa hacia la figura del ex presidente de lo que ha sido habitual en su familia, pidió al Senado que incremente sustancialmente los fondos que actualmente destina a la investigación del Alzheimer, y que son unos 100 millones de dólares."Por mi padre y Nancy y por todas las personas dedicadas al cuidado de estos enfermos a lo largo y ancho de Estados Unidos y que claman por ayuda, les pido que redoblen sus esfuerzos este año", dijo Maureen a los senadores.La hija del ex presidente, que según sus propias palabras se encuentra "en el ocaso", afirmó que "la nuestra debe ser la última generación de familias de estadounidenses que viven sin esperanza y, con su ayuda, lo seremos".Maureen, emotiva durante toda su comparecencia, no quiso, sin embargo, dar detalles de cómo se encuentra su padre y se limitó a indicar que, en general, el ex presidente se "encuentra bien", pero aseguró que "la enfermedad es horrorosa".La hija de Reagan, que en una entrevista reciente aseguraba que le cuesta ahora "ver sus manos, las mismas manos entonces firmes que enseñaron a sus hijos cómo agarrar las bridas cuando montábamos a caballo (...)", evitó hoy dar detalles de su estado.Aun así, reconoció que su padre ya no puede hablar de manera coherente y tampoco puede hacer con ella simples rompecabezas que antes hacía porque su capacidad motora está sumamente disminuida.Evitó, no obstante, entrar en explicaciones de si reconoce a ésta o aquella persona o si sonríe cuando ve a determinadas gentes.Lo que sí dijo es que él no es el único que se encuentra así de aislado en el mundo y, refiriéndose a Estados Unidos, citó algunas cifras publicadas hoy por la Asociación contra el Mal de Alzheimer de la que forma parte.Según estos datos, el número de estadounidenses con Alzheimer crecerá un 350 por ciento en 50 años y la epidemia será todavía mucho más grave en los estados donde residen un mayor número de "babyboomers", es decir, de personas nacidas durante la explosión demográfica posterior a la II Guerra Mundial.Para los expertos de esta asociación, la única solución para atajar esta enfermedad es "acelerar la búsqueda de un camino para retrasar, prevenir o curar la enfermedad".El presidente del Consejo Asesor de la Asociación, Steven DeKosky, destacó en el informe publicado hoy cómo las pruebas clínicas, además de muy caras -cuestan entre 15 y 20 millones cada una-, tardan una media de cinco años para obtener resultados.Los científicos creen ahora que las células del cerebro cuyo deterioro progresivo causa el mal de Alzheimer empiezan a cambiar incluso diez años antes de que se empiecen a dejar sentir los primeros síntomas de la enfermedad.Por ello, considera que las pruebas clínicas hay que realizarlas, no de una en una, sino varias a la vez para realmente avanzar en la investigación de la enfermedad, para lo cual se necesita dinero."Los científicos tienen nuevas pistas e ideas para combatir el mal, pero tienen que poder probar que da resultado antes de poner en marcha los tratamientos", indicó al presentar el informe el doctor DeKosky.Según esta asociación, para el año 2025 California será el estado con mayor número de enfermos de Alzheimer, con más de 800.000; le seguirá Florida con aproximadamente 700.000 -ambos estados son considerados en EEUU los "ideales para retirarse"- y a continuación se encuentran Texas, Nueva York y Pensilvania.




