España:Triunfo de la derecha, fracaso de la izquierda
La mayoría absoluta conseguida en las elecciones generales del domingo por el Partido Popular (PP) ha rubricado el triunfo en España del centro-derecha, que consigue los mejores resultados desde la recuperación de la democracia, en 1977, y el fracaso de la izquierda, que sufrió una severa derrota.
MADRID.--- La mayoría absoluta conseguida en las elecciones generales del domingo por el Partido Popular (PP) ha rubricado el triunfo en España del centro-derecha, que consigue los mejores resultados desde la recuperación de la democracia, en 1977, y el fracaso de la izquierda, que sufrió una severa derrota.En lo que los analistas señalan como un histórico éxito político y personal del presidente del Gobierno y candidato a la reelección, José María Aznar, el PP obtuvo 183 diputados de los 350 que tiene el Congreso, logrando la primera mayoría absoluta del centro-derecha en la democracia.A esta victoria contundente del PP le corresponde un fracaso equivalente del pacto de izquierdas suscrito por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y la coalición Izquierda Unida (IU,de mayoría comunista), que lejos de movilizar a los votantes progresistas parece haber espoleado a los del centro-derecha.Porque 10,2 millones españoles (44,5 por ciento, casi seis puntos más que en 1996) votaron a favor del PP, respaldando los cuatro años de gobierno de José María Aznar, que consiguió 27 escaños más que en 1996 y siete más de los necesarios para la mayoría absoluta de 176.La clara mayoría que pedía el líder del PP para un segundo mandato se convirtió pues en mayoría absoluta, lo que le permitirá continuar en la Presidencia del Gobierno hasta el año 2004 y gobernar sin necesidad de pactos con otras fuerzas políticas, lo que reduce el papel que desde 1989 han jugado los nacionalistas, sobre todo los catalanes de Convergencia i Unió (CiU).Un Aznar más que satisfecho compareció ante sus partidarios en la madrileña calle de Génova, "cuartel general" del PP, minutos antes de la medianoche, para transmitir un mensaje de "diálogo" y voluntad de moderación en el ejercicio del poder. Arropado por los suyos y abrazado por su esposa, Ana Botella, José María Aznar expresó su respeto a todos los ciudadanos, incluso a los que no le votaron, y se comprometió a "gobernar para todos".El rotundo triunfo del PP, que ganó en todas las regiones, salvo en el País Vasco, Andalucía y Cataluña, se produjo en medio de una abstención del 30 por ciento, superior en más de siete puntos a la de 1996, de la que los analistas responsabilizan al electorado de centro-izquierda, que no ha comprendido el pacto PSOE-IU.Y es que el Partido Popular supera la suma del PSOE e IU en 1,2 millones de votos y casi 50 escaños, con lo que el pacto de izquierdas se ha saldado con la pérdida de dos millones de votos y 31 actas de diputado.La severa derrota que encajó el PSOE, que con 125 diputados obtuvo su peor resultado desde las elecciones generales de 1979, cuando logró 21 escaños, provocó la dimisión irrevocable de su secretario general, Joaquín Almunia, que hizo un llamamiento a reflexionar sobre las causas del fracaso.Almunia, que llegó en 1997 a la secretaría general del PSOE, donde ha cubierto una corta carrera jalonada de dificultades y una casi constante puesta en entredicho de su liderazgo, pretende, con su marcha, facilitar la "renovación" del partido, que ayer perdió 1,6 millones de votos y 16 escaños.A esta derrota se suma Izquierda Unida (IU), que logró 8 escaños frente a los 21 obtenidos en 1996, cediendo más de la mitad de su voto, al caer desde los 2,6 millones de las elecciones anteriores a 1,2 en los comicios del domingo.Unos resultados que llevan a IU a perder su condición de tercera fuerza política en el Parlamento, y que su líder, Francisco Frutos, reconoció como una "derrota sin paliativos", y achacó a la alta abstención y al sistema electoral.




