Gore y Bush a punto de ganar candidaturas
Al Gore prácticamente conquistó en el "Super Martes" la candidatura demócrata a la presidencia de Estados Unidos, mientras que el favorito en las filas republicanas, George W. Bush, empujó prácticamente al borde de la extinción a su rival, John McCain.
WASHINGTON.--- Al Gore prácticamente conquistó en el "Super Martes" la candidatura demócrata a la presidencia de Estados Unidos, mientras que el favorito en las filas republicanas, George W. Bush, empujó prácticamente al borde de la extinción a su rival, John McCain. Los resultados dejaron en claro que las elecciones presidenciales del 7 de noviembre enfrentarán a Gore, el vicepresidente y heredero político del presidente Bill Clinton, y al gobernador de Texas Bush, a su vez heredero, en la vida real, del ex presidente George Bush. Ya en los discursos con que reclamaron el martes la victoria, tanto Bush como Gore develaron los temas de la campaña que los enfrentará a partir de ahora. Mientras Gore instó a los votantes a apoyarlo para que continúe la prosperidad económica en Estados Unidos, Bush habló de restablecer el honor en la Casa Blanca. Gore ganó la única confrontación "directa" entre los dos en lo que va de la campaña, un sufragio en el que los votantes nada más expresan sus preferencias por un candidato (denominado, por lo tanto, un "certamen de belleza"). Pero si se combinan los totales de votos obtenidos por Bush y McCain en esa votación en California, los republicanos se harían con la presidencia por un impresionante margen. Las expectativas eran de que el único rival de Gore en la batalla por la candidatura demócrata, el ex senador por Nueva Jersey, Bill Bradley, anunciara el jueves su decisión de retirarse de la contienda. McCain, en su tercer período de seis años como Senador de Arizona y protagonista de una vigorosa oposición a las ambiciones presidenciales de Bush, podría hacer lo mismo, aunque sus asistentes negaron, con vehemencia, que se haya tomado una decisión. Bush podría asegurar su designación como candidato por los republicanos si gana las nueve primarias estatales y los caucus (asambleas partidistas) programados para la semana próxima. En el mayor número de primarias jamás celebradas en la historia de Estados Unidos en un solo día, los votantes acudieron a las urnas en 16 estados y en un territorio, desde Maine en el noreste hasta la Samoa Americana y el estado de Hawaii en el corazón del Océano Pacífico. Gore superó a Bradley, en Nueva York, California, Georgia, Vermont, Ohio, Connecticut, Massachusetts, Maryland, Maine, Rhode Island y Missouri, el estado donde Bradley nació y se crió, asestando un devastador golpe al otrora astro del baloncesto profesional estadounidense. Bush superó a McCain, el senador de Arizona y ex piloto de combate de la Armada que fue en Vietnam prisionero de guerra durante cinco años y medio, en Georgia, Ohio, Maryland, Maine, Missouri y en los caucus de Minnesota, aunque las grandes pruebas de la noche eran Nueva York, con 101 delegados, y California, con 162. Desde mucho antes del Super Martes los mismos asistentes de McCain habían dejado en claro que debía ganar en Nueva York, a fin de mantener la viabilidad de su candidatura. Bush conquistó fácilmente el voto republicano en California y se hizo con una victoria mucho más apretada en Nueva York, tras una enconada y divisiva campaña. McCain dijo a sus simpatizantes que le llevará algún tiempo reflexionar sobre el futuro de su campaña. Hasta el momento, Gore ha conquistado 1.306 delegados, por 386 para Bradley, según un recuento oficioso de la CNN. Para ser designado candidato, es necesario que un político tenga el respaldo de 2.168 de los delegados a la Convención Nacional Demócrata. Bush, por su lado, tenía 660 delegados, por 210 para McCain. Un republicano debe tener los votos de 1.034 delegados ante la convención del partido para ser el portaestandarte en noviembre.




