Por vacíos de memoria se salvó Pinochet de extradición
Los "huecos" en la memoria evidenciados por Augusto Pinochet convencieron al ministro británico del Interior, Jack Straw, de que el ex dictador no está en condiciones físicas para afrontar un proceso.
Los "huecos" en la memoria evidenciados por Augusto Pinochet convencieron al ministro británico del Interior, Jack Straw, de que el ex dictador no está en condiciones físicas para afrontar un proceso.Así se desprende de las cartas entregadas por la cancilleríla británica a los embajadores de España, Francia, Bélgica y Suiza, los cuatro países europeos que pidieron la extradición del ex dictador. En las cartas se pone de relieve que el ministro Straw es conciente de que las víctimas de las violaciones de los derechos humanos en Chile se "sentirán heridas, pero un proceso contra Pinochet, aunque deseable, no es ya posible". El ministro, se destaca luego, en su decisión no tuvo en consideración los intereses políticos, económicos y diplomáticos de Gran Bretaña. En las cartas se subraya que una comisión médica británica comprobó que Pinochet después de los ictus que sufrió en septiembre y octubre de 1999 sufrió lesiones cerebrales."Con estos impedimentos el senador Pinochet no está en condiciones de seguir plenamente el proceso ni de dar instrucciones a sus abogados", dicen las cartas. Añaden que, además, Pinochet "tiene dificultades para comprender el contenido y las implicancias de las preguntas y tendría problemas para hacer comprensibles sus respuestas".




