AMÉRICA ACUERDA LUCHA FRONTAL CONTRA LAVADO DE DINERO
Los ministros de Finanzas de 21 países americanos acordaron el jueves emprender una campaña conjunta contra el lavado de dinero, la corrupción y la evasión fiscal, asegurando que permitirá alcanzar un mayor crecimiento económico con estabilidad.
Los ministros de Finanzas de 21 países americanos acordaron el jueves emprender una campaña conjunta contra el lavado de dinero, la corrupción y la evasión fiscal, asegurando que permitirá alcanzar un mayor crecimiento económico con estabilidad.En el documento final de la reunión de un día, los ministros coincidieron en que el lavado de dinero es una lacra por medio de la cual los delincuentes disfrazan sus ingresos ilícitos y que facilita el narcotráfico, el comercio ilegal de armas, el terrorismo y la corrupción de gobernantes."Los ministros discutieron la creciente necesidad de que, a medida que se integran las economías de la región entre sí y con otras economías alrededor del mundo, se trabaje de manera individual y conjunta para mejorar la gobernabilidad y transparencia de las instituciones nacionales", agregó."Al respecto, acordaron llevar a cabo una serie de medidas contra el lavado de dinero, la corrupción, evasión fiscal y mejorar la gobernabilidad corporativa", agregó."Hubo un acuerdo, un entendimiento muy claro de que los frutos de la delincuencia no deben ser disfrutados y que los gobiernos tienen que trabajar juntos y cooperar para que esto no suceda", dijo el ministro de Finanzas de Canadá, Paul Martin, en rueda de prensa al final del encuentro, por la noche.La declaración fue emitida en el balneario de Cancún, la ciudad que más divisas genera en el estado mexicano de Quintana Roo y cuyo último gobernador, Mario Villanueva, está prófugo bajo sospechas de vínculos con la delincuencia organizada.Encabezadas por Brasil y Argentina, las naciones del Cono Sur acordaron crear una Fuerza de Tarea Especial que recomendará medidas específicas a los gobiernos de la región para proteger sus sistemas financieros de los capitales de procedencia ilícita.La nueva fuerza se unirá a una organización similar que ya opera para México, Centroamérica y el Caribe.El secretario de Hacienda de México, José Angel Gurría, dijo que una de las iniciativas analizadas incluye la evaluación, por primera vez, de los posibles montos de dinero que se cree están siendo lavados ilegalmente en todo el continente.Los ministros, viceministros y embajadores de los 21 países asistentes también acordaron una serie de iniciativas que ayuden a construir un blindaje financiero que los haga menos vulnerables a las crisis económicas procedentes de otros países o de otras regiones del planeta, dijo Gurría."Crisis seguirá habiendo muchas", pero estas medidas permitirán reducir su impacto, dijo el ministro de Finanzas de Chile, Manuel Marfán, en la misma rueda de prensa.Gurría dijo que los asistentes discutieron de manera informal el tema del comercio electrónico y, en particular, la necesidad de contar con leyes que lo regulen y fiscalicen.El documento señaló que los asistentes al encuentro acordaron que el manejo de la deuda y una política fiscal sólida son "cada vez más importantes" para reducir a los países al riesgo asociado al refinanciamiento.Durante la apertura de la III Reunión de Ministros de Finanzas del Hemisferio Occidental, los jefes del Banco Mundial, el FMI y la Organización de los Estados Americanos, que asistieron en calidad de invitados, dijeron que el fuerte crecimiento logrado por América Latina en la década de 1990 no redujo la pobreza en la región.El presidente del Banco Mundial, James D. Wolfensohn, dijo que si bien en el terreno económico hay razones para ser optimistas, con crecimiento en el comercio regional, mejores precios de las materias primas y el regreso de los flujos de capital, "la pobreza sigue siendo un enemigo obstinado".Originalmente se reunirían un total de 34 ministros de Finanzas de todo el continente, pero al final solo llegaron 16, ademas de dos viceministros y tres embajadores.Las ausencias más notorias fueron las de Venezuela, Ecuador, Nicaragua y Panamá, así como nueve países del Caribe, que no enviaron a delegado alguno.




