LA SITUACIÓN EN CHIAPAS ES "UNA BOMBA DE TIEMPO", DIJO EL OBISPO VERA
La conflictiva situación en el estado mexicano de Chiapas "es una bomba de tiempo" y persistirá en tanto no haya un acuerdo de fondo, afirmó el obispo Raúl Vera, ex coadjutor de la diócesis de San Cristóbal, donde opera la guerrilla indígena zapatista.
La conflictiva situación en el estado mexicano de Chiapas "es una bomba de tiempo" y persistirá en tanto no haya un acuerdo de fondo, afirmó el obispo Raúl Vera, ex coadjutor de la diócesis de San Cristóbal, donde opera la guerrilla indígena zapatista.Vera, que era considerado el heredero y sucesor del polémico obispo Samuel Ruiz -quien se despide de su cargo este mes y que era señalado como cercano a los insurgentes- fue obligado por una decisión del Vaticano a mudarse al obispado de la norteña Saltillo.En declaraciones publicadas por el diario El Universal, Vera dijo que en Chiapas los riesgos seguirán en tanto "no haya un arreglo, una salida por la vía del diálogo, pacífica y, sobre todo, del arreglo de justicia", podemos tener "ahí un principio de violencia (...) es una bomba de tiempo".Sobre la interrupción del proceso en que sería el sucesor del obispo Samuel Ruiz, el prelado afirmó que "nunca he estado irresponsablemente en ningún lugar y por lo tanto la responsabilidad que asumí en la diócesis de San Cristóbal de las Casas fue como coadjutor, que implica el derecho de sucesión que me asigna el derecho canónico".Subrayó que como fraile obedece las decisiones de sus superiores, pero admitió, coloquialmente, que se "me cambió la jugada", hubo "una desazón" y aceptarla "sí implicó un esfuerzo ¡cómo no!. La obediencia es un esfuerzo, un sacrificio, no lo oculto".Vera, quien ya es obispo de Saltillo, comentó que de haber permanecido en San Cristóbal, "hubiera habido continuidad, ahora el que venga tendrá que hacer un nuevo esfuerzo para que conozca con mucha profundidad lo que hay ahí".Resaltó el valor del proceso de la diócesis de San Cristóbal en favor de la justicia y de la paz, que "será respetado y que se continuará con el camino a la paz, la defensa de los derechos humanos y de la dignidad".Sobre la problemática chiapaneca, en la que se insribe la existencia del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), Vera sostuvo que "en lugar de ver que eso se va solucionando en estos cuatro años (de su estadía en San Cristóbal), he visto cómo se ha deteriorado".Recientemente reconvenido por el ministerio del Interior por sus declaraciones en torno a situaciones políticas, Vera agregó que "se ha complicado (la situación), por una solución mal llevada".En su opinión, "esto implica signos de fuerza. En lugar de que disminuya (la presencia de) el Ejército, aumenta. Todo esto demuestra que no hay una solución de justicia o de equidad (...) No se quiere llegar a la paz a través de la justicia, sino se quiere llegar implantando otra vez los sistemas de dominio y todo lo que estos pobres indígenas han padecido durante años".Sobre la tarea evangélica de la Diócesis, encabezada por Ruiz a lo largo de 40 años, Vera dijo que ha tratado de la liberación de los indígenas, pero "no dándoles una liberación por la vía armada, no, no, no. Eso es algo que surge de una represión y de una respuesta injusta a reclamos legítimos de justicia"."El día de hoy doy constancia de que esa diócesis de San Cristóbal se mueve desde el magisterio de la iglesia" y "no sé por qué se han creado tantos mitos contra San Cristóbal y tonterías, porque realmente yo lo que vi es una grandísima responsabilidad".




