AÚN NO IDENTIFICAN RESTOS DE NARCOTUMBAS EN MÉXICO
Autoridades de Estados Unidos y México dijeron el miércoles que los restos desenterrados en las llamadas "narcotumbas" en la fronteriza Ciudad Juárez podrían ser de informantes asesinados por traficantes de drogas.
Autoridades de Estados Unidos y México dijeron el miércoles que los restos desenterrados en las llamadas "narcotumbas" en la fronteriza Ciudad Juárez podrían ser de informantes asesinados por traficantes de drogas.
Sin embargo, aclararon que los huesos de ocho hombres encontrados hasta ahora, varios de los cuales se estaban amarrados y amordazados, aún no han sido identificados.
"Primero tenemos que establecer la identificación de quiénes son los restos óseos", dijo el Procurador General mexicano, Jorge Madrazo, en rueda de prensa al iniciar una visita a Washington.
Con la ayuda de 65 peritos forenses de la Oficina Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI), autoridades mexicanas realizan análisis de ADN para identificar a los muertos, uno de los cuales tenía un disparo en el cráneo, dijo Madrazo.
El funcionario dijo que no hay agentes antidrogas estadounidenses desaparecidos en México, pero indicó que entre los muertos podrían haber mexicanos que informaron sobre el narcotráfico a la policía mexicana o estadounidense.
La FBI negó que dos de los cadáveres desenterrados en una de las dos fosas excavadas hasta el momento fueron identificados como informantes suyos.
No obstante, fuentes de la FBI dijeron que no sería ninguna sorpresa encontrar informantes entre los muertos en las fosas donde narcotraficantes supuestamente enterraron a sus víctimas.
El subdirector de la FBI, Thomas Pickard, negó versiones de dos diarios mexicanos que dijeron el martes que dos cadáveres fueron identificados como informantes del organismo. Pickard dijo que ningún cadáver ha sido identificado.
El diario Reforma dijo el martes que los análisis hechos a dos de los cadáveres permitieron identificarlos como informantes que colaboraron con la FBI entre 1994 y 1995 en operaciones que resultaron en la captura de 18 toneladas de cocaína en México.
Seiscientos soldados y policías mexicanos rodearon cuatro predios la semana pasada y han excavado dos fosas con la ayuda de los peritos de la FBI.
Madrazo dijo que las excavaciones podrán seguir por otra semana y media.
Un ex policía mexicano que presuntamente trabajó como asesino a sueldo del Cartel de Juárez ayudó a buscar las fosas, diciendo que él había participado en 80 asesinatos.
Dos cadáveres fueron desenterrados el lunes en la hacienda Santa Rosalía, a unos 70 kilómetros de Ciudad Juárez.
La semana pasada fueron encontrados seis cadáveres apilados uno sobre el otro en una hacienda llamada "La Campana".
Reforma, citando fuentes cercanas a la investigación, dijo que los informantes usaban los apodos "El Rojo" y "Marci" y murieron a comienzos de 1995 luego de la captura de un cargamento de cocaína a bordo de un avión que llegó de Sudamérica.
La prensa mexicana sostiene que las víctimas fueron asesinadas hace un par de años en una guerra entre traficantes que buscaban reemplazar al jefe del Cartel de Juárez, Amado Carrillo Fuentes, tras su muerte durante una cirugía plástica.
Diarios estadounidenses han informado que habrían más de 100 y hasta 300 cadáveres, cifras exageradas, según México.
Madrazo dijo que oficialmente existen 102 desaparecidos en la zona fronteriza de Ciudad Juárez-El Paso entre 1992 y 1999, aunque señaló que la Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en Juárez, tiene una lista de 196 personas que supuestamente fueron víctimas del narcotráfico.
Madrazo dijo que entre los desaparecidos se encuentran 22 ciudadanos estadounidenses o mexicanos residentes legales en Estados Unidos




