ARGENTINA SE ALISTA PARA LUCHAR CONTRA EL LAVADO DE DINERO
El nuevo gobierno argentino, que asumirá el poder en cinco días, dijo el domingo que el país necesita aprobar rápidamente una ley contra el lavado de dinero, que le permita luchar contra la creciente actividad relacionada con las drogas.
El nuevo gobierno argentino, que asumirá el poder en cinco días, dijo el domingo que el país necesita aprobar rápidamente una ley contra el lavado de dinero, que le permita luchar contra la creciente actividad relacionada con las drogas.
Ricardo Gil Lavedra, el futuro ministro de Justicia del próximo gobierno centrista de la Alianza, dijo que se esforzará para que la ley sea aprobada antes que Fernando de la Rúa asuma el domingo la presidencia.
Dijo que sin esa ley la Argentina no está en condiciones de contrarrestar eficientemente las complejas operaciones de lavado de dinero.
"La Argentina no tiene los medios legales adecuados", señaló Gil Lavedra en declaraciones a una estación de radio local.
Dos casos importantes en otras tantas semanas aumentaron el miedo de que Argentina se esté convirtiendo en un "paraíso" para el lavado de dinero internacional proveniente del narcotráfico.
El diario La Nación indicó el domingo que el fallecido empresario Alfredo Yabrî, cercano al gobierno del presidente Carlos Menem, estaba bajo sospecha de los Estados Unidos.
"La Argentina no es un paraíso de lavado de dinero", aseguró Eduardo Amadeo, Secretario de Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico.
"La Argentina no debe ser catalogada de esta manera", agregó el funcionario en declaraciones a una emisora de radio local.
La Alianza dijo durante su campaña proselitista que lucharía contra el crimen organizado y contra la creciente "cultura de corrupción" en Argentina, que va desde modestos evasores fiscales a grandes fraudes institucionales.
Algunos analistas esperan que de la Rúa tome una fuerte posición en cuanto al tema de la corrupción para que quede demostrado que ningún argentino es inmune al accionar de la justicia.
Menem, quien se alejará el 10 de diciembre luego de una década en el poder, vio a sus dos términos presidenciales opacados por casos de corrupción.
Inclusive algunos de sus amigos y parientes fueron llevados ante la justicia y ministros de su gabinete debieron renunciar, aunque Menem nunca fue implicado en forma directa




