LOGRAN MAPA GENETICO DEL PARASITO DE LA MALARIA
Científicos estadounidenses han completado el mapa genético del parásito de la malaria, lo que permitirá conocer los puntos débiles de este microorganismo, que mata dos millones de personas cada año.
Científicos estadounidenses han completado el mapa genético del parásito de la malaria, lo que permitirá conocer los puntos débiles de este microorganismo, que mata dos millones de personas cada año.
La malaria, también denominada paludismo o fiebres palúdicas, es transmitida por un mosquito del género "Anofeles", que transporta los parásitos, entre los que el más común es "Plasmodium falciparum".
Los investigadores, de las universidades de Wisconsin y Nueva York, han detectado 14 cromosomas en el parásito, lo que ahora permitirá conocer cuáles son los genes que determinan su comportamiento.
Los avances en el conocimiento del mapa genético de parásitos, virus y bacterias son uno de los objetivos principales de los investigadores porque son fundamentales para diseñar fármacos que inhiban o modifiquen su capacidad de multiplicarse en el interior del cuerpo humano.
Hasta ahora, algunos fármacos son capaces de actuar contra algunas de las cepas del parásito, pero no en otras, por lo que el diseño de una vacuna efectiva depende del conocimiento que se tenga del microorganismo.
Los investigadores han logrado una primera versión del mapa genético del parásito, pero deberán completarlo aún con estudios más profundos, han precisado.
Han utilizado una técnica novedosa para el estudio del parásito, denominada "mapa óptico", en la que el genoma del animal se divide en fragmentos amplios que pueden ser comparados tras un tratamiento con enzimas.
Cuando se haya completado el trabajo de separar los distintos componentes genéticos del "Plasmodium falciparum", los investigadores podrán acometer la tarea de diseñar nuevos fármacos o terapias genéticas que combatan este problema.
La malaria afecta especialmente a habitantes de países en desarrollo en los que las condiciones higiénicas no permiten las medidas necesarias para evitar la proliferación de los mosquitos que propagan la enfermedad.
Recientemente, científicos de la Organización Mundial de la Salud han llamado la atención sobre la prohibición de uso de pesticidas como el DDT en todo el mundo, porque, aunque puede ser una medida en favor del medio ambiente, dejará sin control las plagas de mosquitos que propagan una de las enfermedades más peligrosas




