INVESTIGACIONES DE SIDA ACONSEJAN NUEVA ESTRATEGIA CONTRA ENFERMEDAD
Las últimas investigaciones realizadas sobre el sida, que demuestran que el virus se mantiene latente aunque parezca erradicado por los fármacos, aconsejan desarrollar en la próxima década una nueva estrategia contra la enfermedad, según destacaron expertos en este grave problema.
Las últimas investigaciones realizadas sobre el sida, que demuestran que el virus se mantiene latente aunque parezca erradicado por los fármacos, aconsejan desarrollar en la próxima década una nueva estrategia contra la enfermedad, según destacaron expertos en este grave problema.
El sida, que afecta a 35 millones de personas en el mundo, encontró en la "terapia antirretroviral" un freno a su expansión, pero una investigación del Centro de Virología Humana de EEUU ha demostrado que el virus VIH está "latente" en las células sanguíneas y genitales, pese a que un cóctel de fármacos parecía erradicarlo.
Richard D'Aquila y Bruce Walker, miembros del Centro de Investigaciones del Sida del Hospital General de Massachusetts, sostienen que estos resultados indican que sólo se obtendrán resultados prometedores contra el sida si se diseñan nuevas estrategias.
La nueva estrategia, explican en un editorial que publica hoy la revista de la Asociación Médica Estadounidense, deberá combinar la terapia "antirretroviral" con otra "inmunoterapeútica", que impida que el virus se atrinchere en "santuarios" del sistema inmune.
Para estos expertos, no se puede cuestionar el valor de los fármacos que existen hoy, que son en su mayoría los denominados "inhibidores de la proteasa", pero hay que reconocer que han fracasado en su intento por erradicar completamente el virus.
Geethanjali Dornadula, del Centro de Virología Humana, y un equipo de investigadores, ha comprobado que los fármacos de "la terapia antirretroviral activa" (HAART en inglés) no logran acabar totalmente con el virus.
Lo han comprobado al descubrir "ARN residual viral" en el plasma sanguíneo y células genitales de 22 pacientes tratados con HAART, lo que denota que el virus se mantiene y replica en el organismo.
Otro estudio, sin embargo, ha confirmado que el tratamiento con potentes fármacos en enfermos de sida que además desarrollaron retinitis, una enfermedad oportunista, impidió la aparición del problema hasta 5 años después del tratamiento, lo que confirma la validez de los medicamentos.
El estudio, dirigido por Scott Whitcup, del Instituto Nacional del Ojo, se ha centrado en los "citomegalovirus" y la retinitis, que es la infección ocular más común en pacientes con sida.
"La erradicación del virus del sida no es posible sólo con quimioterapia", según Richard D'Aquila, quien opina que el sistema inmune requiere un tratamiento específico para impedir que pueda quedar alojado allí el virus del sida.
En el sistema inmune se generan las células T, que son un tipo de linfocitos cuya misión es identificar y atacar a todo agente extraño que penetre en el organismo. El virus del sida es capaz de alojarse en la "memoria" de estas células, donde permanece en estado latente.
Por alguna razón que aún se desconoce, "algunas personas logran un control inmune del virus sin la necesidad de terapia antirretroviral", reconocen D'Aquila y Walker en el editorial de la revista JAMA.
El virus del sida ha demostrado ser el más esquivo al tratamiento entro los que afectan al hombre y, aunque sus orígenes se han aclarado como procedentes del virus de inmunodeficiencia de los monos (SIM), la versión humana (VIH) es más compleja.
Mata cada año a 2,5 millones de personas y, aunque no es la enfermedad más mortal entre las de tipo infeccioso, muchas de las muertes por tuberculosis -una de las más comunes- son debidas al debilitamiento que el virus del sida provoca en el organismo.
La búsqueda de una vacuna contra el sida, a la que en 1996 se dio un plazo de 10 años para su desarrollo, se ha revelado como la única herramienta capaz de parar la epidemia.
Mientras se logra, los científicos creen que la estrategia contra el virus del sida debe trascender los límites que se han descubierto en la terapia antiretroviral, y profundizar en el tratamiento del sistema inmune




