MENDOZA Y RIVERA VOLVIERON A SER UNA PAREJA LETAL
El jardinero Paul O'Neil a pesar de tener una costilla rota pegó el sencillo impulsador de la carrera del segundo triunfo de los Yanquis de Nueva York frente a los Medias Rojas de Boston en la serie de campeonato de la Liga Americana, pero los relevista panameños Ramiro Mendoza y Mariano Rivera fueron los que la protegieron.
El jardinero Paul O'Neil a pesar de tener una costilla rota pegó el sencillo impulsador de la carrera del segundo triunfo de los Yanquis de Nueva York frente a los Medias Rojas de Boston en la serie de campeonato de la Liga Americana, pero los relevista panameños Ramiro Mendoza y Mariano Rivera fueron los que la protegieron.
Mendoza salió con un "out" en la parte baja de la octava entrada para superar la prueba de fuego de terminarlo sin que le hiciesen carrera a pesar de estar las bases llenas.
"La verdad es que fue un momento de gran presión, pero tenía confianza en mis lanzamientos y el ponche que saque fue de oro", declaró a EFE Mendoza. "Sabía que podía hacerlo y sólo era cuestión que mantuviese la concentración y lanzase con seguridad, sin cometer errores".
El trabajo de Mendoza fue reconocido por el piloto de los Yanquis, Joe Torre, que dijo que sacó dos "outs" que pueden valer la serie.
"Si Mendoza hubiese permitido alguna carrera en la octava entrada en estos momentos no estaríamos celebrando la segunda victoria", comentó Torre. "Lanzó una pelota que sólo los grandes profesionales pueden conseguir".
Pero si Mendoza hizo su trabajo a la perfección, faltaba todavía la aportación casi obligatoria de su compatriota y primo Rivera, que salió al montículo en el noveno para cerrar con broche de oro otro triunfo importante para los Yanquis.
Mendoza, que 24 horas antes había sido el ganador del primer partido, se complicó su trabajo al permitir dos imparables que le hicieron Nomar Garciaparra y Tom O'Leary, pero logró el ponche que necesitaba al darle chocolate a Damon Buford.
"No tuvo la consistencia de la noche anterior, pero al final logré el control necesario para conseguir el salvado que necesitabamos", declaró a EFE Rivera. "Ahora vamos a Boston con la tranquilidad de tener la ventaja de 2-0, pero todavía no hemos ganado la serie".
Rivera, que lleva 32 salidas al montículo sin permitir carrera, dejó a los Yanquis con la duodécima victoria consecutivas en la fase final del campeonato, empatando la mejor marca en la historia de las Grandes Ligas, que ellos mismos establecieron desde 1927 al 1932.
"No es hora de pensar en batir marcas sino en conseguir otros dos triunfos que nos permitan estar en la segunda Serie Mundial consecutiva", comentó Torre. "La historia en el Fenway Park será con toda seguridad muy diferente a lo que hemos vivido en el Yankee Stadium".
Los Yanquis, que buscan ganar el título número 25 de campeones del mundo, el tercero en los últimos cuatro años, tienen a su favor las estadísticas que muestran que 27 de 30 equipos que consiguieron la ventaja de 2-0 en la serie de campeonato han logrado alcanzar la Serie Mundial.
"Hasta que no tengamos los cuatro triunfos no creo nada de las estadísticas y por eso debemos luchar al máximo porque los Medias Rojas han jugado un gran béisbol y honestamente pudieron llevarse dos victorias de nuestro campo", admitió Torre.
Los Medias Rojas, que no han ganado la Serie Mundial desde 1918 y han perdido 10 partidos consecutivos en series de campeonato de la Liga Americana, están convencidos que con la salida al montículo el próximo sábado del abridor dominicano Pedro Martínez van a romper la mala racha.
"Hemos realizado un gran béisbol en el Yankee Stadium, lo único que sucedió fue que no tuvimos suerte en los momentos decisivos como lo demuestra el haber dejado a 13 corredores en circulación", declaró a EFE el dominicano José Offerman, que tuvo de 5-2 con anotación.
El mismo pensamiento mostró Martínez, que dijo estaba listo para el reto del sábado y no le importaba en absoluto que su rival fuese Roger Clemens, el un día favorito de la afición de Boston y ahora el más odiado de los lanzadores de las mayores.
"Será un duelo muy interesante y estoy seguro que nuestro equipo va a salir con la moral de ganar un partido decisivo para nuestro futuro", subrayó Martínez.
De momento, los Yanquis vuelven a irse de la gran manzana con la ventaja en su poder y con el objetivo de regresar para celebrar el título número 25 de campeones del mundo




