ALARMA POR MENOR DESCENSO DE MUERTES POR ENFERMEDAD
Las autoridades sanitarias de Estados Unidos están preocupadas por la ralentización en el descenso de las muertes causadas el SIDA en 1998 y están comenzando a estudiar las causas de esta nueva tendencia. <BR>"Estamos comenzando a ver los prim...
Las autoridades sanitarias de Estados Unidos están preocupadas por la ralentización en el descenso de las muertes causadas el SIDA en 1998 y están comenzando a estudiar las causas de esta nueva tendencia.
"Estamos comenzando a ver los primeros indicios de una ralentización" de la enfermedad reconoció hoy la doctora Helene Gayle, directora de prevención del Virus Inmunodeficiencia Adquirida (VIH), causante del mal, del Centro para el Control de Enfermedades, con sede en Atlanta (Georgia).
Entre las causas se incluyen menos temor al contagio por la elevada eficacia de los nuevos tratamientos y un menor número de pruebas de detección, que hace que haya más enfermos que no saben que son portadores del virus.
Se ha registrado también una menor eficacia de las terapias que lograron la brusca reducción de las muertes por sida, reconoció Gayle durante la Conferencia Nacional de Prevención frente al VIH, que se celebra en Atlanta.
Un total de 17.047 personas murieron de SIDA durante 1998, lo que supone un descenso del 20 por ciento respecto a las 21.222 de 1997, pero la tasa de mortalidad de 1997 respecto a 1996 se redujo el 42 por ciento.
Otro problema es que las muertes por SIDA afectan de forma desproporcionada a las minorías en los Estados Unidos.
Los negros, el 13 por ciento de la población de los Estados Unidos, concentraron el 49 por ciento de las muertes por esa enfermedad durante el año pasado.
El 32 por ciento de las muertes afectó a la comunidad hispana, que sólo supone, aproximadamente, el diez por ciento de la población.
En cambio, sólo el 18 por ciento de los muertos en el año pasado eran blancos anglosajones, que constituyen la mayoría de la población estadounidense.
Gayle se lamentó de la falta de preocupación que se ha extendido entre muchas personas gracias a la eficacia de las nuevas terapias, lo que ha ocasionado una menor prevención.
Este factor es especialmente importante porque el número de nuevas infecciones detectadas se mantuvo estable en 1998, con unos 40.000 nuevos casos, similar a los años anteriores.
"Cada vez es más difícil que la gente preste atención a la prevención", se lamentó la experta, quien insistió en que los tratamientos no pueden beneficiar a muchos miles de personas que tienen el virus VIH y no lo saben porque no se han hecho las pruebas de detección.
Los tratamientos más eficaces, responsables en buena medida de la menor mortalidad, están comenzando a encontrar resistencia en los organismos de muchos enfermos




