GENETISTA BRITANICO DICE QUE ES POSIBLE EL EMBARAZO MASCULINO
La mujer puede perder muy pronto el monopolio de la gravidez y tener que sufrir la competencia del varón, según Robert Winston, el mayor experto británico en fecundación artificial. <BR>En la obra The IVF Revolution, que está a punto de aparece...
La mujer puede perder muy pronto el monopolio de la gravidez y tener que sufrir la competencia del varón, según Robert Winston, el mayor experto británico en fecundación artificial.
En la obra The IVF Revolution, que está a punto de aparecer, Winston afirma que los progresos de la tecnología médica permiten instalar un embrión en el abdomen del varón, hacerlo crecer con considerables inyecciones de hormonas femeninas y hacerlo nacer con parto cesáreo.
"La gravidez masculina -escribe Winston- no sería muy distinta de la extrauterina. Habría que instalar el embrión en el abdomen masculino con la placenta pegada a un órgano interno como el intestino".
Director de una clínica de Londres que está a la vanguardia en la fecundación "in vitro", Winston advierte que, al comienzo, la maternidad masculina presentaría algunos riesgos, porque la placenta podría provocar hemorragias internas y las fuertes dosis de hormonas femeninas podrían hacer crecer el pecho.
A pesar de estos riesgos, que no son de poca monta, Winston está convencido de que los "madros" no faltarán. "Ante todo -considera el científico-, cierta demanda debería provenir de las parajeas homosexuales".
Desde el punto de vista científico, los colegas de Winston están de acuerdo con él. "No existen razones médicas -dijo Simon Fishel, director del Centro de Procreación Asistida de Nottingham- para que un hombre no haga nacer a su hijo, pues la placenta procura las condiciones hormonales para que el feto crezca y no es necesario que esté dentro de una mujer".
Fischel explicó que, durante los dos últimos años, tres parejas le pidieron ayuda para un embarazo masculino, tema de la película Juror (1994), protagonizada por Arnold Schwarzenegger, que queda "encinto" por la implantación de un óvulo fecundado.
Que la perspectiva del hombre madre sea plausible lo demuestra el reciente caso de una señora de Oxford que dio a luz un niño tras una gravidez extrauterina con la placenta pegada al intestino.
De todas maneras, para poder realizar un embarazo masculino en Gran Bretaña será necesario el visto bueno de la Human Fertilisation Embryology Authority, que sin duda tendrá presentes las protestas de tipo ético lanzadas por médicos y asociaciones pro familia que ven en el "madro" un peligroso alejarse de la naturaleza




