JUICIO DEL SIDA: TESTIGO NIEGA ACUSACION CONTRA MAFIA DE LA SANGRE
La denuncia contra la "mafia de la sangre" lanzada por una víctima ante el tribunal que juzga a tres ex ministros acusados de permitir transfusiones sanguíneas con sida fue rechazada este miércoles por un ex director del Instituto Pasteur. <BR...
La denuncia contra la "mafia de la sangre" lanzada por una víctima ante el tribunal que juzga a tres ex ministros acusados de permitir transfusiones sanguíneas con sida fue rechazada este miércoles por un ex director del Instituto Pasteur.
Jean Weber, ex presidente de la empresa Diagnostics Pasteur, prestó declaración ante la Corte de Justicia de la República que juzga a tres ex ministros socialistas acusados de tener responsabilidad en la distribución de sangre con sida en los hospitales con la que se contaminaron más de 4.000 personas a mediados de los años 80.
Weber aseguró que no está fundamentada la acusación contra los ex ministros de que retrasaron la entrada en vigencia de la detección sistemática del sida en la sangre de los donantes.
Se trataba así, según la acusación, de excluir del mercado francés al laboratorio norteamericano Abbott, que ya había sacado el producto para detectar al Sida, y dar tiempo al francés Diagnostics Pasteur de sacar su propio producto.
Aseguró Weber que su empresa estaba lista para lanzarse al mercado desde el 15 de abril y que su producto era el mejor del mercado desde 1985.
Una carta de Weber de la época propuso en efecto que la detección sistemática del sida se hiciera desde el 15 de abril, pero esa carta se quedó sin respuesta del gobierno.
Sin embargo, uno de los ex ministros acusados, Edmond Hervé, aseguró que esa carta contenía demandas de favoritismo que no podía ser satisfechas.
Estas discusiones se produjeron después de que una de las víctimas de contaminación --Sylvie Rouy, de 35 años, contagiada por una transfusión cuando daba a luz-- hiciera frente a los tres acusados.
Muy débil, acompañada por dos enfermeras, sentadas en su silla de ruedas, Sylvie Rouy, testimonió el martes dirigiéndose directamente a los tres acusados : el ex primer ministro Laurent Fabius y los ex ministros Edmond Hervé y Georgina Dufoix.
Les reprochó que no hubiera hecho destruir los stocks de sangre con sida, que siguieron distribuyéndose en los hopsitales.
Mirando severamente a Laurent Fabius, le dijo :
"No haber ordenado la destrucción de los stocks no es una falta política, es un crimen".
Y acusó al ex primer ministro de haber sido "cómplice de la mafia de la sangre dominada por los vampiros de la medicina".
Fabius, ex delfín del presidente Francois Mitterrand, debió escuchar a la debilitada Sylvie Rouy que le decía : "usted quiere hacerse pasar por un incomprendido, usted sueña con ser presidente de la república y por eso necesita que esta Corte lo absuelva, yo no le tengo odio, pero rechazo su compasión".
A Georgina Dufoix, la enferma le reprochó su "mirada iluminada de falsa ingenua, que pone a su Dios por delante como un escudo".
A Edmond Hervé le señaló que está "encerrado en sus certezas", tratando "de poner sus propias faltas en las espaldas de sus colaboradores" además de haber tenido "una complaciente pasividad" frente a la suerte de la gente cuyas vidas estaban siendo destruidas con la sangre contaminada




