PAUSAS EN EL TRATAMIENTO AYUDAN A CONTROLAR VIRUS DEL SIDA
Suspender el tratamiento después de que haya disminuido notablemente la presencia del virus en el organismo puede servir de autovacunación y, según estudios inspirados en el trabajo de un investigador de Pavia, ayudar al sistema inmunitario a c...
Suspender el tratamiento después de que haya disminuido notablemente la presencia del virus en el organismo puede servir de autovacunación y, según estudios inspirados en el trabajo de un investigador de Pavia, ayudar al sistema inmunitario a controlar el sida, impidiendo la evolución del mal.
Una vez confirmadas las indicaciones que surgen de los primeros estudios -acuerdan los mayores especialistas del sector-, esta nueva aproximación, obvia y revolucionaria, propuesta por Franco Lori de la Universidad de Pavia y del instituto de investigaciones para el tratamiento genético y humano de Washington, está destinada a abrir un nuevo camino en la lucha contra el sida.
El fin no es erradicar el virus sino, como ocurre en tantas otras infecciones, acotarlo de modo que el organismo no se resienta, y que pueda desarrollar los medios inmunitarios para impedir que se multiplique.
Nuevas investigaciones en este rumbo deben servir para individualizar cómo se comportan las células del sistema inmunitario que permiten a ciertas personas convivir con la infección sin curarse, o tratar la búsqueda de una vacuna.
Los primeros datos sobre esta nueva lucha contra el sida serán dados a conocer mañana en un simposio previsto en Chicago, pero se calcula que son más de un centenar los pacientes que, en varios institutos del mundo, se someterán voluntariamente a lo que se definió como el método de las "vacaciones" del tratamiento.
La base del método, según Lori, es el tratamiento combinado de la hidrosiurea, que en las células infectadas inhibe la enzima en la que el virus se multiplica, y análogos nucleósidos del tipo DDL, que inhiben la enzima con que el virus "transcribe" el propio patrimonio genético para reproducirse.
La terapia, que confirma la aproximación farmacéutica tripolar de los últimos años, obtiene máximos resultados si se la combina también con inhibidores de la proteasa o con análogos nucleósidos del tipo D4T, que atacan las células infectadas en la etapa de reproducción.
A partir de la experiencia basada en el así llamado "paciente de Berlín", Lori si dio cuenta de la utilidad de la "suspensión intermitente de la terapia".
En un primer momento, es decir en la primera suspensión, el virus vuelve a reproducirse furiosamente pero, después de una nueva etapa de tratamiento, en la segunda suspensión queda en niveles tan bajos como para poder mantenerlo bajo control.
En el "paciente de Berlín", que había suspendido el tratamiento la primera vez debido a una internación por una infección en los testículos y que interrumpió la segunda vez el tratamiento porque no soportaba más los debilitantes efectos colaterales, Bruce Walker del Massachusetts General Hospital individualizó una elevada presencia de células T del mismo tipo que abundan en la sangre de los individiuos que pueden convivir con el virus del sida sin enfermarse.
Si David Ho del Aaron Diamond Center de Nueva York, considera el trabajo de Lori y de quienes siguieron sus enseñanzas como "un camino para la investigación lleno de promesas", aunque recuerda que se basa siempre en la premisa de una terapia agresiva, Anthony Fauci del Instituto de Alergias y Enfermedades Infecciosas habla en términos más positivos, acercándose a la teoría de la autovacunación.
La presencia del virus en la sangre registrada en la primera suspensión sirve para volver a plantear la alarma en el sistema inmunitario que, ayudado por la recuperación de la terapia, en la segunda suspensión está en condiciones de mantener a raya al virus.
La primera suspensión es como una autovacunación con la que se activan las células T presentes incluso en los seropositivos que no se enferman y en los cuales muchos científicos están centrando ahora sus propias energías con la esperanza de conducir la investigación de una vacuna por un camino más seguro




