ONG RECONOCE LABOR DE EMPRESA MET-MEX
El Movimiento Ecologista Mexicano (MEM), aseguró que la empresa Met-Mex Peñoles -la mayor productora de plata de América- ha actuado de forma positiva para corregir las emisiones de plomo que han provocado la contaminación de unos 4.000 niños...
El Movimiento Ecologista Mexicano (MEM), aseguró que la empresa Met-Mex Peñoles -la mayor productora de plata de América- ha actuado de forma positiva para corregir las emisiones de plomo que han provocado la contaminación de unos 4.000 niños en Torreón, norte de México.
El problema de emisiones tóxicas se detectó por primera vez en 1984, y las mismas podrían haber afectado a miles de niños de la localidad de Torreón, en el estado de Coahuila, que aún no han pasado su revisión médica.
El presidente del MEM, Alfonso Ciprés Villarreal, afirmó que la empresa está llevando a cabo diversas medidas de protección a medio plazo y aplica acciones de limpieza en la zona aledaña.
Ciprés dijo que Met-Mex Peñoles "está apoyando sin limitaciones las acciones de las autoridades de salud para resolver el problema de la presencia de plomo en la sangre de los niños, con resultados positivos".
Afirmó que ahora toca a la comunidad y a las autoridades asumir su responsabilidad. "Todos los padres de familia deben tener cuidado de que sus hijos vivan en un ambiente de mayor limpieza y poner en práctica medidas sencillas como lavarles las manos, cubrir los alimentos, no comer al aire libre y limpiar la casa", señaló.
Añadió que las autoridades deben intensificar sus acciones de atención a la salud y resolver a la mayor brevedad posible la reubicación de los habitantes del perímetro señalado como área de protección ecológica.
Tras centenares de denuncias de expertos y vecinos de la zona, la Secretaría de Salud reconoció ayer que al menos 4.000 menores de 12 años presentan plomo en la sangre como consecuencia de las emisiones tóxicas del complejo Peñoles, y están pendientes de revisar otros 3.200 niños.
Salud admitió que 56 de los niños analizados precisaron tratamiento hospitalario debido al alto nivel de plomo en su sangre.
La Secretaría de Salud aseguró que el problema no se ha resuelto por falta de voluntad política o irresponsabilidad, sino por el retraso en el conocimiento de la situación.
Hace un mes, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) ordenó a Peñoles que redujera al 50 por ciento la operación de su fundidora de plomo, la más importante de América Latina.
Un informe de la PROFEPA de mediados de junio denunciaba que la empresa ha incumplido 37 de las 113 medidas a las se comprometió para reducir la toxicidad de sus deshechos.
A primeros de año, la dirección de la planta aseguró que, en los últimos tres años, invirtió unos 30 millones de dólares en equipos y sistemas de control medioambiental, que se completarán con una nueva inversión de 10 millones de dólares en este año.
La Administración obligó a la compañía a crear un fideicomiso para atender los problemas medioambientales y sanitarios provocados por su actividad, pero descarta la posibilidad de cerrar la planta, ni siquiera con carácter temporal.
No obstante, el Gobierno mantendrá las restricciones a la producción al menos hasta agosto, mientras se verifican la extensión del envenenamiento




