MÉDICOS DICEN QUE INCONTINENCIA ES UNA VERGUENZA INNECESARIA
Bettye Roussos pasó por un momento realmente vergonzoso. Después de tomar una copa de vino, agua, y una taza de té durante un banquete anual de ventas, Roussos esperaba el momento oportuno para correr al baño. <BR>"Pensé que tan pronto como a...
Bettye Roussos pasó por un momento realmente vergonzoso. Después de tomar una copa de vino, agua, y una taza de té durante un banquete anual de ventas, Roussos esperaba el momento oportuno para correr al baño.
"Pensé que tan pronto como anunciaran los ganadores de los premios de ventas, yo pondría pies en polvorosa", dijo Roussos, una franca nativa del estado de Louisiana.
Pero ocurrió lo inimaginable. Roussos, representante de ventas en una tienda de accesorios del estado de Florida, obtuvo uno de los galardones.
"Estaba sentada allí, con las piernas cruzadas, cuando pronunciaron mi nombre", dijo. "Podía sentir que iba a sufrir un accidente".
Roussos no tuvo otra alternativa que subir al estrado y aceptar el galardón y, como lo temía, no pudo controlarse.
Roussos es una de los millones de estadounidenses que han luchado con la incontinencia urinaria, dice la Asociación de Urólogos de Estados Unidos.
La Asociación ha lanzado este mes una campaña para educar al público acerca del problema e informarle que existen varios tratamientos.
"Queremos contrarrestar la idea de que es una enfermedad terrible, vergonzosa, encubierta, que no se puede discutir", dijo a Reuters en una entrevista el médico Alan Wein, experto en incontinencia de la Universidad de Pennsylvania.
EL NO ACTUAR ES UNA TRAGEDIA
"En este momento la amplia mayoría de mujeres con incontinencia vive con esta condición, que limita considerablemente su vida personal y profesional. Para la mayoría de estas mujeres el no tomar medidas al respecto es una tragedia", dijo Wein.
La Asociación de Urólogos de Estados Unidos calcula que la mitad de las mujeres padecen incontinencia en algún momento de sus vidas, pero sólo una de cada cinco solicita ayuda médica.
La mitad de las admisiones en hogares para ancianos se debe a incontinencia pero la Asociación dice que no es un efecto del envejecimiento y que puede tratarse fácilmente.
Roussos está ayudando a propagar el mensaje. Ella quiere luchar contra la preconcepción de que la incontinencia afecta a las personas de edad avanzada, que es inevitab012345678901234567890< le y que es un tema tan humillante que no puede abordarse en una conversación social.
"Podemos hablar de hemorroides, de sexo, de impotencia, pero no podemos hablar de incontinencia", dijo Roussos, una mujer de 57 años cuyo aspecto acicalado y elegante no encaja en la imagen de una anciana confundida que usa pañales.
Su problema de incontinencia fue producto de una histerectomía a la que fue sometida a los 34 años, que destruyó los tejidos que sostienen la vejiga.
Su vejiga empezó a caerse gradualmente y los esfuerzos para reparar el daño quirúrgicamente fracasaron.
Finalmente, los médicos le prescribieron una medicina que le ayudó.
El medicamento llamado Detrol, es fabricado por el grupo farmacéutico sueco estadounidense Pharmacia & Upjohn, y fue aprobado en marzo por la Dirección Federal de Fármacos y Alimentos de Estados Unidos.
Su nombre genérico es tolterodine y en Estados Unidos se vende a una tasa de 50.000 recetas a la semana. Otros medicamentos disponibles son: Ditropan y Urispas.
Sepracor Inc. está probando un medicamento experimental llamado (S)-oxybutynin.
Existes muchos tratamientos, de medicamentos y de otro tipo, para la incontinencia urinaria de esfuerzo, que ocurre cuando una persona tiene una micción involuntaria, por ejemplo, al toser o al estornudar.
LA TERAPIA DE CONDUCTA PUEDE AYUDAR
Algunos estudios han revelado que la terapia de conducta puede ayudar a muchas personas. Esta incluye ejercicios y entrenamiento de la vejiga, que aumentan gradualmente el intervalo de tiempo entre las visitas al baño.
La Asociación de Urólogos indica que casi el 80 por ciento de casos de incontinencia urinaria, provocados ya sea por enfermedad, cirugía o parto, pueden curarse.
Sin embargo, a millones de personas les da verguenza pedir ayuda a sus médicos.
"La situación más trágica es que una mujer no solicite tratamiento porque está avergonzada por este problema médico común o porque cree erróneamente que no puede hacerse nada para curar esta condición", dijo el médico Ray Correa, ex presidente de la Asociación de Urólogos de Estados Unidos.
Wein señaló que los hombres buscan con más frecuencia ayuda para curar la incontinencia, quizás porque les da menos verguenza.
Los estudios realizados señalan que la incontinencia puede cambiar innecesariamente la vida de una mujer, convertirla en una reclusa u obligarla a usar molestos pañales




