CHOQUES ARMADOS ENRARECEN EL CLIMA POLITICO EN MEXICO
Los enfrentamientos entre diversos grupos guerrilleros y fuerzas del Gobierno mexicano, que han arrojado 23 muertos en los últimos cuatro días, han enrarecido el clima político del país, agravado por el estancamiento del proceso de paz en el es...
Los enfrentamientos entre diversos grupos guerrilleros y fuerzas del Gobierno mexicano, que han arrojado 23 muertos en los últimos cuatro días, han enrarecido el clima político del país, agravado por el estancamiento del proceso de paz en el estado de Chiapas.
En el estado de Guerrero, sur de México, se enfrentaron guerrilleros del nuevo grupo armado Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI) y tropas del Ejército federal, con un saldo de 12 rebeldes muertos y la detención de 26 más.
En Chiapas, convulsionado desde el 1 de enero de 1994 con la aparición del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), el gobierno local continúa con el desmantelamiento de 38 municipios autónomos afines a la guerrilla zapatista, lo que generó ayer un enfrentamiento armado que arrojó 9 muertos.
El martes pasado un grupo de desconocidos emboscó y asesinó a dos indígenas militantes del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI).
El recrudecimiento de la violencia en Chiapas, en donde existe un proceso de paz interrumpido entre EZLN y Gobierno, se agudizó a escasas 48 horas de la renuncia del obispo Samuel Ruiz a la mediación entre las partes beligerantes.
Los últimos acontecimientos han sido calificados por miembros de la Comisión de Concordia y Pacificación (COCOPA), órgano legislativo mediador en el conflicto, como un serio obstáculo que pone en riesgo el reencuentro con la guerrilla, que lleva varios meses sin hacer ningún pronunciamiento.
La COCOPA, ante el riesgo de que la violencia ya iniciada se desborde, exigió ayer a las partes en conflicto que den muestras tangibles de pretender una salida política y pacífica al problema en Chiapas.
Partidos políticos de oposición (de la Revolución Democrática, Acción Nacional, del Trabajo y Verde Ecologista de México), hicieron el jueves un llamamiento al Gobierno federal para que frene el uso de la fuerza para solucionar conflictos políticos y sociales en Guerrero y Chiapas.
Miembros del PRD han censurado el discurso gubernamental que reitera sus llamamientos al EZLN para que regrese a la mesa de negociaciones y que en la práctica, agregaron, intensifica las acciones militares y policiales contra comunidades indígenas afines a la guerrilla.
Al clima de tensión política por los últimos choques armados entre guerrillas y fuerzas de seguridad del Gobierno se agregó el surgimiento del ERPI.
Esta organización armada, de la cual se desconocen sus pronunciamientos políticos y su potencial bélico, hizo pública su existencia luego del choque con militares en el estado de Guerrero el pasado domingo, en donde murieron 12 civiles y 26 más fueron capturados.
Inicialmente el ministerio de la Defensa Nacional y la Procuraduría General de la República habían dicho que se trataba del Ejército Popular Revolucionario (EPR), que hizo su aparición en ese mismo estado el 28 de junio de 1996.
Con el surgimiento del ERPI suman ya 15 organizaciones guerrilleras que operan en 16 estados mexicanos. Dos de ellas -EZLN y EPR- son las más conocidas, una por estar reconocida por el Gobierno como fuerza armada y la otra como guerrilla con la cual el Gobierno ha insistido en que no negociará un acuerdo de paz.
De acuerdo a un informe (1997) del Centro de Investigaciones Históricas de los Movimientos Armados (CIHMA), en México existen al menos 14 grupos armados que extienden sus acciones en la mitad del territorio del país.
El informe revela que todos los movimientos armados se reactivaron a raíz del surgimiento del EZLN y del EPR. Esos grupos operan de manera clandestina en al menos 16 estados mexicanos.
En Guerrero operan el Comando Armado Revolucionario del Sur, el Ejército de Ajusticiamiento Genaro Vázquez, el Ejército Insurgente de Chilpancingo, el Ejército de Liberación del Sur y el Ejército de Liberación de la Sierra Sur.
También actúan el Ejército Popular de Liberación José María Morelos, las Fuerzas Armadas de Liberación para los Pueblos Marginados de Guerrero y el Movimiento Popular Revolucionario, señala el CIHMA.
En Chihuahua, norte de México, está el Ejército Clandestino Indígena de Liberación Nacional; en Oaxaca, el Comando Clandestino Indígena de Liberación Nacional en tanto Baja California, Sonora, Coahuila, Chihuahua y Durango son centro de operaciones del denominado Ejército Revolucionario Insurgente Popular.
Las Fuerzas Armadas Clandestinas de Liberación Nacional tienen presencia en los estados de Oaxaca, Chiapas y Guerrero, según el estudio




