Afganistán: ¿cuál es el papel de EE.UU. y organismos internacionales?
Panelistas plantean que es el inicio del fin del rol de Estados Unidos como potencia

Afganistán: ¿cuál es el papel de EE. UU. y organismos internacionales?
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En Hora 20 un programa especial para analizar y debatir el ascenso de los talibán al poder tras la toma de Kabul el pasado domingo. Se analizó el paso de Estados Unidos tras la invasión del 2001; los efectos de 20 años de conflicto, los errores que se cometieron y los aciertos. También una mirada a las consecuencias políticas de la instalación del Emirato Islámico de Afganistán y el papel que empiezan a jugar potencias como China y Rusia. Por último, una opinión sobre la crisis humanitaria desatada, la migración y la situación de la mujer en adelante.
“Los estudiantes”, es la traducción literal a Los Talibán, el grupo armado de fracción islámica radical que después de 20 años vuelve a hacerse al poder en Afganistán. Esto ocurre después de una avanzada en la que en menos de una semana se tomaron ciudades importantes como Herat y Kandahar hasta que finalmente el domingo en la mañana, Kabul, la capital fue asediada por los talibán y con ella el palacio de gobierno, generando la huida del hasta entonces presidente Ghani y con esto el triunfo de los talibán sobre el conflicto, esta situación se da luego de que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunciara en abril pasado el retiro total de las tropas estadounidenses de territorio afgano, después de la más costosa y larga guerra que haya enfrentado Estados Unidos, pues empezó en octubre del 2001 en una ofensiva en contra de los talibán que controlaban Afganistán y daban refugio a Al Qaeda, cerebro del ataque contra las torres gemelas en Nueva York. Desde 2014 empezó un desescalamiento del conflicto, el retiro de algunas tropas y el cambio de una doctrina de enfrentamiento, a la del entrenamiento de un ejército afgano que lograra hacerle frente a los talibán. Con el 11 de septiembre como fecha límite para salir de Estados Unidos, los radicales encontraron la forma de volver a controlar Afganistán 20 años después.
La llegada de una fracción radical del islam al poder vuelve a encender las alarmas a nivel humanitario, pues Afganistán ya estuvo bajo este régimen entre 1996 y 2001, tiempo en el que se aplicó la ley islámica bajo la lectura radical de los talibán, las mujeres no podían salir solas y eran objeto de abusos, violaciones y castigos físicos, los hombres se debían dejar la barba y la música, así como la televisión estaban prohibidos. Hoy, todos los temores vuelven a estar latentes, por lo tanto, esto ha llevado a que miles de afganos lleguen hasta el aeropuerto de Kabul intentando subirse en un avión que lo lleve a cualquier destino lejos de la realidad que están próximos a vivir.
Lo que dicen los panelistas
Mauricio Jaramillo Jassir, internacionalista, profesor de relaciones internacionales y exasesor en Unasur, comentó que la guerra del todo no la pierde EE. UU., “ellos logran contener a los talibanes y trasladan el conflicto de Oriente Medio a otras zonas como Nigeria, pero sí hay fracaso en democratizar Medio Oriente”.
En cuanto a ese fracaso, dijo que tiene que ver no con la intervención, sino con la postura de no involucrar a otros países cercanos como Irán e Irak, pues recuerda que el 20 por ciento de la población afgana es chiita, lo que significa que hoy sus derechos pueden ser violados.
Sandra Borda, politóloga, profesora universitaria y columnista en El Tiempo, aseguró que hay un balance mixto tras los 20 años de presencia estadounidense en Afganistán, pues plantea que logran desarticular parte de Al Qaeda, pero no se logra construir un Estado-nación.
En cuanto al papel de las instituciones internacionales, dice hay tres lecturas: “reconocer que organizaciones internacionales no están en capacidad de producir cambios de régimen, que no pueden construir Estados democráticos que respeten derechos humanos, que proteja niños y mujeres; segundo, algunos dicen que funcionan para generar un alivio y proteger de violaciones de derechos humanos. Y hay otra lectura, de hacer un esfuerzo internacional por tratar de promover regímenes donde haya participación y se garanticen derechos".
Juan Carlos Flórez, historiador y exconcejal de Bogotá, señaló que este es el desastre militar más grande de la OTAN y que los talib lograron en un país de gran diversidad cultural, una guerra de liberación nacional, lectura que cree que no se ha hecho en las noticias occidentales.
De otro lado, dijo que los Talibanes han aprendido que, si intentan exportar su experiencia, van a recibir la “diplomacia de las cañoneras”.
Para Gabriel Silva, exembajador, exministro y columnista, hay un aspecto transversal y es que EEEUU encuentra en esta guerra el puntillazo final de una actitud geopolítica del policía del mundo; “es un final triste de ese rol”, y agrega que la actitud internacional tras lo ocurrido es de perplejidad “es como si se derrumbara el espíritu excepcional de Estados Unidos y esta es como si fuera la batalla final. Esto es muy diferente a Vietnam, es mucho más severo”, afirmó.




