El hábito de chuparse el dedo
“El hábito de la succión comienza alrededor de la semana 16 de la gestación y continúa durante el primer año. No lo regañes si se mete la mano en la boca, pero sí felicítalo cuando no lo hace” afirma el Odontólogo Christian Salazar

(Flickr: C.C Cristián Arriagada)

¿Por qué los niños se chupan los dedos?
Los niños chupan las cosas porque es una de los instintos naturales. Chupar hace que se sientan seguros y contentos y puede inducir sueño. Chupar el dedo (o un pacificador) durante mucho tiempo interfiere con el desarrollo correcto de la boca y la alineación de los dientes. Este desarrollo no correcto, si no se arregla, cambiará la apariencia de la cara del niño.
Este hábito, si no se elimina a una cierta edad, puede convertirse en perjudicial para el desarrollo físico, emocional y social.
¿Cuándo deberían dejar de chupar los dedos los niños?
Los niños tienen un deseo natural de chuparse el dedo; sin embargo, después del primer año es mejor empezar a enseñarles a que no lo hagan. Entre los 2 y los 4 años los niños deben haber dejado de chupar.
Consecuencias por chuparse los dedos
En ciertas oportunidades y dependiendo de la frecuencia o intensidad, conlleva algunas secuelas.
Dentales: son las más comunes, particularmente la mala formación de los dientes primarios, afectando la mordida. Además, puede producir un crecimiento alterado de los huesos faciales. Va a llevar la mandíbula hacia atrás por la presión que ejerce la mano y el brazo.
Específicamente producirá alteraciones en la oclusión (mordida), provocando que está se abra. Una colocación incorrecta de los dientes y de la lengua a menudo puede llevar a defectos del habla (la incapacidad de pronunciar ciertos sonidos).
Sería necesario un trabajo odontológico, que implicaría tiempo, esfuerzo y procedimientos dentales para corregir estos problemas (si el hábito no se elimina a tiempo)
Christian Salazar Odontólogo




