Los cambios en el gabinete pareció una jugada forzada más que un acto de generosidad: Riveros
Pero destacó nombramientos como el de Gilberto Murillo y advirtió que desconocer sus logros en el Pacífico es mezquino.

En su análisis sobre los ecos de la integración del gabinete, el analista y director del Instituto de Pensamiento Liberal aseguró que es tarde el cambio, cuando el Gobierno está terminando y cuando la percepción política que se tiene es que este está más de salida que de llegada.
Héctor Riveros interpretó el malestar en los partidos como una manifestación de que la coalición de gobierno ampliada no tendrá una posición unificada en 2018, cuando habrá seis o siete candidatos y eso hace difícil mantener la unidad.
Dijo que en el Partido Liberal el malestar que expresa se debe a que la Unidad no va en coalición en el 2018 y siente que Santos le está dando algunas ventajas al vicepresidente Germán Vargas Lleras.
“La unidad nacional en la práctica ya no existe; cada día votan por separado”, como habría pasado con la falta de apoyo de Cambio Radical a la plancha oficial para integrar la Comisión que estudiará el caso del magistrado Jorge Pretelt.
Desconocer los logros de Murillo es mezquino, es desconocer lo que hizo sin tener un escritorio




