Las polémicas explicaciones de la Defensoría Militar
El director saliente de la Defensoría Militar, coronel retirado del Ejército José Filadelfo Robayo, en diálogo con La W Radio, aceptó que esta fundación se concentra en la defensa del subteniente Raúl Muñoz en cuanto a la acusación de homicidio y no por la de violación.
El director saliente de la Defensoría Militar, coronel retirado del Ejército José Filadelfo Robayo, en diálogo con La W Radio, aceptó que esta fundación se concentra en la defensa del subteniente Raúl Muñoz en cuanto a la acusación de homicidio y no por la de violación.
Esto ocurre a pesar de que la investigación de la Fiscalía gira en torno a un triple homicidio de menores en Arauca después de la presunta violación de uno de ellos y de que en los estatutos de Demil se dice que no defienden uniformados involucrados en delitos sexuales.
“Hay que deslindarlo, la judicatura tiene que hacerlo, la fiscalía hizo dos imputaciones diferentes. Nosotros estamos defendiendo los homicidios cometidos por este muchacho porque él aceptó el abuso sexual”, explicó el coronel Robayo.
El oficial además reconoció que su institución –de naturaleza privada- ha utilizado helicópteros del Ejército para el trasporte de varios de sus abogados: “se fue a cumplir una actividad permitida por la Ley y lo que se hizo fue acudir a la autoridad local en ese momento, el Ejército a quienes se les explicó la necesidad de generar seguridad como dice la Constitución”.
El coronel retirado reconoció que la Junta Directiva de la Defensoría Militar esta integrada por generales activos, entre ellos miembros del comando del Ejército. Sin embargo y, paradójicamente, niega vínculos de su organización con el”generalato”.
“La Defensoría Militar atiende en este momento aproximadamente el 50 por ciento de la tropa del Ejército; por la asesoría a un soldado profesional se le cobra 6.800 pesos y a un general 38.000”, explicó el saliente director de la Demil.
Este viernes el coronel Robayo saldrá de la dirección ejecutiva de la Defensoría Militar al igual que la oficina que ya no estará mas en el batallón de Puente Aranda en Bogotá.






