Este jueves se reanudan los diálogos de paz en medio de una alta tensión
Las diferencias entre Gobierno y Farc irrumpieron el clima de la negociación después de que unos y otros habían destacado "aproximaciones" y "buen ritmo" en el proceso de paz.

(Thot)

Luego de que las Farc reivindicaron su "derecho" a tomar "prisioneros de guerra", práctica que el Gobierno calificó como "secuestros" al admitir que ese anuncio es un atentado contra el proceso de paz, este jueves 31 de enero se reanudan los diálogos en La Habana en medio de una alta tensión.
Las diferencias entre el Gobierno y las Farc irrumpieron en el clima de la negociación un día antes (miércoles 30 de enero) de que las partes retomen los diálogos en la capital cubana, después de que unos y otros hayan destacado las "aproximaciones" y el "buen ritmo" del proceso que empezó en noviembre de 2012.
El viernes 25 de enero la guerrilla tomó cautivos a dos policías en el municipio de Pradera (Valle del Cauca), y a través de su blog y twitter, los negociadores del grupo insurgente defendieron el martes su "potestad" de tomar uniformados cautivos en el marco del conflicto.
"Nos reservamos el derecho a capturar como prisioneros a los miembros de la fuerza pública que se han rendido en combate. Ellos se llaman prisioneros de guerra, y este fenómeno se da en cualquier conflicto que haya en el mundo", expusieron en un comunicado.
Por su parte, el jefe negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, discrepó del uso del estatus de "prisionero de guerra", que según el Derecho Internacional Humanitario (DIH) sólo se aplica en conflictos armados internacionales.
"Las cosas hay que llamarlas por su nombre, un secuestro es un secuestro, no importa quién sea la víctima", dijo con contundencia De la Calle, antes de partir hacia la capital cubana con su equipo.
"Si las Farc no les ponen la cara a las víctimas este proceso no tiene ninguna posibilidad", agregó. Dijo que "se equivocan si piensan que con acciones de este tipo van a obligar al Gobierno a declarar un cese el fuego bilateral".
Las diferencias entre el Gobierno y las Farc irrumpieron en el clima de la negociación un día antes (miércoles 30 de enero) de que las partes retomen los diálogos en la capital cubana, después de que unos y otros hayan destacado las "aproximaciones" y el "buen ritmo" del proceso que empezó en noviembre de 2012.
El viernes 25 de enero la guerrilla tomó cautivos a dos policías en el municipio de Pradera (Valle del Cauca), y a través de su blog y twitter, los negociadores del grupo insurgente defendieron el martes su "potestad" de tomar uniformados cautivos en el marco del conflicto.
"Nos reservamos el derecho a capturar como prisioneros a los miembros de la fuerza pública que se han rendido en combate. Ellos se llaman prisioneros de guerra, y este fenómeno se da en cualquier conflicto que haya en el mundo", expusieron en un comunicado.
Por su parte, el jefe negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, discrepó del uso del estatus de "prisionero de guerra", que según el Derecho Internacional Humanitario (DIH) sólo se aplica en conflictos armados internacionales.
"Las cosas hay que llamarlas por su nombre, un secuestro es un secuestro, no importa quién sea la víctima", dijo con contundencia De la Calle, antes de partir hacia la capital cubana con su equipo.
"Si las Farc no les ponen la cara a las víctimas este proceso no tiene ninguna posibilidad", agregó. Dijo que "se equivocan si piensan que con acciones de este tipo van a obligar al Gobierno a declarar un cese el fuego bilateral".






