La fosa del reclutamiento en el Bajo Cauca
Caracol Radio conoció detalles inéditos de la investigación de una fosa en la que, al parecer, fue enterrado un joven víctima de reclutamiento.

Foto / Cortesía
Antioquia
15 Días después del hallazgo de una fosa con restos humanos en una finca de zona rural de Tarazá, la unidad de investigación del Gaula Militar del Bajo Cauca inició la búsqueda de un nuevo terreno de la propiedad que, aparentemente, fue usado por el grupo armado los Caparros como cementerio. El operativo fue acompañado por investigadores del CTI de Caucasia y apoyado por el personal especializado del grupo de identificación humana, seccional Medellín.
La finca la Copa está ubicada a 10 minutos del municipio de Tarazá, pero sus terrenos son difíciles de inspeccionar por su extensión en hectáreas y maleza. Al parecer, el predio fue tomado por los Caparros para enterrar a varias personas que fueron víctimas de desaparición forzada e incluso para borrar evidencias de sus enemigos.
La investigación de este caso tuvo un giro de 180 grados durante la inspección. En medio de la exhumación, los peritos encontraron diferentes rasgos que, presuntamente, coinciden con las características de un joven que fue víctima del reclutamiento.
El terror en el Bajo Cauca
Las autoridades investigan si la víctima hallada en la fosa es un joven que salió de paseo junto a 5 amigos (2 mujeres y tres hombres) hacia Cartagena el 12 de noviembre del año pasado. Según el expediente de la denuncia conocida por Caracol Radio, en la vía que comunica a Medellín con la Costa Atlántica, entre Cáceres y Caucasia, fueron retenidos por hombres que se identificaron como integrantes de los Caparros.
6 Días después, el joven se comunicó con su madre, le preguntó por su pareja y no le dijo donde se encontraba. A partir de ese momento, el menor la llamaba cada 15 días con una Sim Card que le prestaban y en una de las comunicaciones le reveló que fue reclutado. La última vez que su familia supo de él fue el 21 de marzo de este año.
La última semana de marzo, uno de sus parientes recibió un estremecedor mensaje en Facebook, al parecer de uno de los integrantes de los Caparros quien le confirmó que el joven fue asesinado.
Pese al terror impartido por el grupo armado, la familia decidió contarle todo a los investigadores del Gaula Militar y las pistas fueron clave para hallar la fosa.
El comandante de la Séptima División del Ejército, General Juvenal Diaz Mateus dijo que las fosas han sido encontradas gracias a las “informaciones que se obtienen cuando se someten a la justicia miembros del Clan del Golfo o de los Caparros o indicios que nos llegan de diferentes formas “.
Por ahora, un equipo forense continúa la milimétrica investigación de los restos óseos hallados en la zona.



