Con COVID-19 y pocas oportunidades celebran su día los campesinos en Boyacá
Dignidades campesinas en Boyacá, señalan que altos precios de insumos, importaciones y no tener derecho a prima ni transportes.

(Colprensa)

Tatiana Mosquera de dignidades campesinas en Boyacá, recuerda que la labor de los campesinos es fundamental para la seguridad alimentaria del país, sin embargo, el sector está abandonado y afectado por el aumento de las importaciones, sobre todo en época de pandemia.
“Gracias a esta pandemia se han aumentado las fronteras agrícolas a nivel internacional, esto qué quiere decir, el presidente Duque está abriendo más importaciones de lo normal y eso es grave para la población agrícola”, explicó.
Con respecto a las ayudas anunciadas por el Gobierno Nacional, dice Mosquera no llegan a los pequeños productores, es imposible una prima o un auxilio de transporte.
“Esto al pequeño agricultor no le llegan estas ayudas por dos razones: primero porque el pequeño agricultor no tiene la forma poner factura de venta, y dos esto sólo favorece a los grandes productores e incluso a los intermediarios que no son los que producen”, explica Mosquera.
Cuenta que un pequeño productor no va a registrar una persona en pila, pues no tiene ingresos y por lo general se observan al dueño de unas vacas, “ordeñándolas con la esposa o de pronto el vecino que le ayuda”.
Entre tanto, un estudio realizado por las juventudes campesinas de Boyacá señala que la población rural en 1966 era de 65% con proporción a lo urbano y en la actualidad es de 42%.
- Más de 90% de retraso en viviendas priorizadas a campesinos desplazados
- Más del 80 % de los campesinos no cuentan con infraestructura necesaria
- ¿Cómo será el trabajo en el campo después de la pandemia?
Edison Fabian Quintana, egresado de la Universidad Pedagógica Tecnológica de Colombia (Uptc), dice que el departamento teniendo una alta proporcionalidad rural.
Según Quintana, representante de las juventudes campesinas, las matrículas rurales en los últimos nueve años, han disminuido en 35,000, es decir, pasando de 85,000 estudiantes a 50,000 para el 2019.
Sobre el éxodo de los jóvenes de las zonas rurales, Quintana se debe al desaprovechamiento de las oportunidades, vías de acceso, falta de acceso a la educación, la salud y motivación.
“Los jóvenes deben sentir mayor orgullo de su identidad, de su arraigo y de lo que hace y vive”, explica Quintana.
Así mismo, las juventudes campesinas, adelantan tres estrategias para que los jóvenes no emigren del campo, y es la formación donde se pueda potencializar habilidades y destrezas del joven campesino para que puedan tener emprendimientos asertivos.
Otra estrategia, según Edison Fabian Quintana, es la parte de organización donde los campesinos, unidos, puedan enfrentar todas estas problemáticas de manera conjunta y organizada.
Un tercer trabajo es la motivación con experiencias exitosas de los jóvenes y demostrar que se puede vivir dignamente en el campo.




