Continúa el desplazamiento silencioso en Tarazá, pese a presencia militar
Según la Asociación de Campesinos de Bajo Cauca, desde que el Presidente Iván Duque visitó el corregimiento Guáimaro, 30 familias han salido la zona.

Caracol Radio

Antioquia
Aunque la salida masiva de familias atemorizadas del territorios en conflicto es lo que genera más ruido, el desplazamiento silencioso es otra realidad igual de grave, así poco a poco las veredas de Tarazá se han ido quedando solas, abandonas. El caso más reciente ocurre en el corregimiento el Guáimaro, allí denuncian campesinos de la zona que, desde que el presidente Iván Duque abandonó el lugar luego de liderar un consejo de seguridad por la muerte de cinco personas, 30 familias han abandonado el caserío, aseguraron que, aunque las fuerzas militares están en la zona, eso no les quita el miedo a ser asesinados en cualquier momento.
El Presidente de la Asociación de Campesinos del Bajo Cauca, William Muñoz, explicó que la presencia esporádica de un presidente ni la llegada del ejército pueden impedir la disputa de los ilegales por el territorio. Aunque en su momento, el pasado 21 de enero, el mandatario nacional prometió garantizar la seguridad de los pobladores.
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“Es que promesas hemos tenido mucho, pero nunca se han cumplido, han sido tantas las mentiras que le han echado a la población del bajo Cauca y al país entero, que uno ya no cree en ellos, entonces, uno ponerse a esperar resultados del presidente, es mejor uno tomar decisiones e irse”, recalcó el líder social.
Aseguró que muchas familias se auto albergaron en el área urbana de Tarazá y otras decidieron abandonar definitivamente la subregión y se desplazaron para otras zonas de Antioquia como Medellín, Urabá o el departamento de Córdoba.
“La gente queda con una zozobra, con psicosis y la gente prefiere irse, porque ya hay experiencias muy feas, como lo que ha sucedido durante dos años en el corregimiento la Caucana que quedó prácticamente solo”, agregó.
Explicó también que, en la misma semana del 20 de enero, se desplazaron alrededor de 46 familias, unas 107 personas de la vereda Pipiolo del corregimiento El Doce, muchas también decidieron abandonar por completo el territorio y otras regresaron al área rural, pero no a la vereda de donde salieron. Aunque la personería del municipio informó que alrededor de ocho familias que permanecían en el coliseo del pueblo retornaron a la vereda Pipiolo, lo que es desmentido por el señor Muñoz.




