Fundación Educativa de Montelíbano

La FEM, líder en gestión ambiental desde las aulas

Jesús Arana, rector de la Fundación Educativa de Montelíbano, destacó la participación a nivel internacional de la institución.

El rector de la Fundación Educativa de Montelíbano, (FEM-Colegio de Cerro Matoso), Jesús Arana, destacó la participación a nivel internacional de la institución en eventos de líderes jóvenes que transmiten a sus homólogos los planes y proyectos que adelantan y que les dan un bagaje académico para comprender la geopolítica actual y el desarrollo de las naciones. Adicionalmente compartió los proyectos de participación nacional en las variadas áreas del conocimiento y algunas preocupaciones que son motivo de atención en los diferentes centros educativos de la región y el país.

En esta entrevista el educador hace una radiografía de cómo avanza el año 2019 en la FEM y las expectativas presupuestadas del mejor colegio de Córdoba.

¿Qué participaciones a nivel internacional se proyectan para este año de estudiantes y profesores de la FEM?

Para 2019 tenemos a nivel internacional la participación en Perú en el encuentro de Líderes a donde viajan más o menos 12 estudiantes en compañía de un profesor. Es un encuentro en el que diferentes países llevan estudiantes que son líderes. No es la primera vez que asistimos a estos eventos. Son embajadores del país y dan conferencias sobre los logros de su institución educativa y de proyectos que se hacen en la nación desde el municipio. El año pasado los estudiantes mostraron qué era el Comité de Convivencia, en qué consistía, no solamente desde el colegio sino desde Colombia. La región conoce qué se está haciendo en términos de liderazgo y de Resolución de Conflictos. Se incluyen en las participaciones actividades culturales de cada departamento.

¿Cómo se planea este año la participación en el Modelo de Naciones Unidas? Un proyecto en el que hay una sólida experiencia.

Este año no se programó el modelo para Montelíbano, llevamos varios años siendo sedes del evento. Pero vamos a participar en los convocados para el Modelo Valle Grande en Montería, Cartagena de Indias y Barranquilla. Alrededor de 30 estudiantes se han preparado en diversos temas globales de geopolítica y trascendencia regional para exponer sus consideraciones y ponencias en los debates. Ahora estamos concentrados en la Escuela de Palabras con dos grupos que trabajan de la mano con Red de Paz integrando el grupo de 25 colegios de la Región Caribe. La esencia de los contenidos son la convivencia y cómo se han desarrollado en el Modelo de Naciones Unidas. Es una apuesta en las comunidades del Alto San Jorge de cómo se avanza con el Proceso de Paz. Es realmente ir a la profundidad de la consrucción de la paz. ¿Sabemos qué es? Ahora tenemos un tema transversal que es Venezuela y los estudiantes deben prepararse en esa experiencia que afecta a toda la nación y región.

En lo deportivo ¿Cómo es la figuración?

Desde las Escuelas de Formación Deportiva asistimos a los eventos municipales y departamentales. La competencia es fuerte y nosotros tenemos logros en voleibol, fútbol, baloncesto, entre otros deportes. Estamos creciendo en la competencia de intercolegiados y somos un referente, pero es evidente que, en el departamento, en lo deportivo, hay mucho talento.

¿En qué convocatorias de índole académico se participa?

Ya es costumbre que asistamos a los Olimpiadas de Matemáticas y obtengamos muy buenas participaciones. Somos reconocidos en universidades como la de Antioquia, del Sinú, de Córdoba y la Antonio Nariño. Se participa en los niveles de secundaria y educación superior. Los estudiantes han tenido orientación profesional gracias a una feria de universidades, en donde todos los estudiantes de grado 11 asistieron a la ciudad de Montería a conocer las instituciones de educación superior.

¿En temas de medio ambiente y biodiversidad cómo es la estrategia?

Sabemos que es más que una moda, es una necesidad y tiene que ver con cero plásticos desechables en la FEM. Entonces es una actividad más de consciencia, de formación. El propósito es que cuando los estudiantes lleguen al colegio no traigan elementos plásticos. Trabajamos en dos sentidos: uno restricción y el otro convicción, son dos estrategias que se lideran desde los gestores comerciales y desde las casas de familia. En el colegio no se vende gaseosa ni Pony Malta, tampoco jugos en caja. Aquí hay una complejidad, y es tener la certeza de una buena alimentación, cambiar la mentalidad, incluso desde las casas. Las loncheras no se resisten a ser llenadas con comida ‘chatarra’. Con el equipo de Medio Ambiente de Cerro Matoso hacemos unas mediciones para conocer cómo se ha disminuido el mal hábito y vamos logrando resultados.

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