Transcaribe condena complicidad de unos usuarios con actividades ilegales

El fin es que las personas se puedan movilizarse rápida y tranquilamente

El gerente de Transcaribe, Humberto Ripoll, condenó las reacciones de un grupo de pasajeros de un bus del Sistema Integrado de Trasporte Masivo, SITM, contra las exigencias que hizo un periodista a una pareja dedicada a la informalidad, cantando a cambio de dádivas de los pasajeros.

El comunicador Carlos Carrillo reconvino a quienes cantaban dentro del bus y les recordó que esta es una acción prohibida por el manual del usuario de Transcaribe y, además, está tipificada en el Código Nacional de Policía y Convivencia.

A pesar de advertir que iba a denunciar el caso ante las autoridades, las personas que iban realizando esta actividad no dejaron de hacerlo y, en cambio, recibieron apoyo de varios pasajeros que increparon al periodista Carrillo por oponerse a que los jóvenes cantaran en uno de los pasillos del bus.

Ripoll dijo que esta actitud de los pasajeros de apoyar el comercio informal y la mendicidad dentro de buses y estaciones de Transcaribe pone el peligro la convivencia, tranquilidad y seguridad de los usuarios e incentiva a que cada vez más haya actividades ilegales.

El funcionario no desconoce la difícil situación social por la que atraviesan muchos ciudadanos de otros países y de esta misma ciudad, pero hace un llamado a los cartageneros para que se abstengan de patrocinar estos actos que rompen con las reglas y deterioran la imagen del sistema.

Transcaribe trabaja, desde hace dos años y medio, para ofrecer un servicio de calidad, cómodo, seguro y sin alteraciones.

Diariamente el sistema transporta entre cien y ciento diez mil pasajeros.

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