Una gran montaña se partió en dos en Enciso
La remoción de tierra en masa no para en la vereda Carrizal, sector Cortadera.


Clara Inés Cárdenas de Bomberos, señaló que los campesinos no saben qué hacer, ya que el deslizamiento no para y las grietas día a día aumentan.
Expresó que las casas y los cultivos caen como castillo de naipes, por esta falla geológica que acabó con la economía familiar de quienes habitan la zona de Carrizal.
Las vías se levantaron y las grietas en la tierra miden hasta 50 centímetros de ancho, en una línea que afecta por lo menos unos mil metros de tierra.
La montaña se partió en dos y la tierra se desliza como si estuviera en la parte alta un buldócer trabajando en la apertura de una vía.
Argumentó, Clara Inés Cárdenas, que los cultivos de tabaco, maíz, frijol, yuca, plátano y pancoger quedaron totalmente destruidos.
La vereda de Carrizal, está a 10 minutos del perímetro urbano de Enciso, donde los 4 mil 200 habitantes también tienen miedo que la remoción de tierra continúe y acabe el pueblo, como sucedió en Gramalote en Norte de Santander.




