Contraloría detectó hallazgos fiscales por $4.521 millones en la ESAP de Santa Marta
Un informe de auditoría del órgano de control al Fondo Financiero de Proyectos de Desarrollo (Fonade) dio a conocer los hallazgos en la sede Santa Marta de la Escuela Superior de Administración Pública (Esap).


Santa Marta
Tras muchos años de insistencia de los representantes estudiantiles de la Escuela Superior de Administración Pública (Esap) en Santa Marta sobre las presuntas irregularidades que se han cometido en el manejo de esa entidad y en la contratación y ejecución de obras de infraestructura de una sede, por fin la Contraloría General de la República detectó hallazgos.
Así se conoció en un informe de auditoría que entregó el órgano de control sobre el Fondo Financiero de Proyectos de Desarrollo (Fonade), que además es señalado por los estudiantes de la Esap de ser un supuesto fortín político del senador Bernardo ‘Ñoño’ Elías, y que indica que los hallazgos fiscales son por más de $4.521 millones en la construcción de la sede de la institución en la capital del Magdalena.
De acuerdo con lo conocido, el edificio debía terminarse en el año 2012 pero aún se mantiene en obra negra porque no cuenta con normas de sismorresistencia y aunque el proyecto tenía un plazo de ejecución de 12 meses, con recursos del Presupuesto General de la Nación, se ha prorrogado cinco veces y aparentemente ‘terminó’ en el año 2014 según documentos e informes que muestran unas fotografías de una estructura completamente lista que no pertenecen a la realidad de la que hoy está en Santa Marta sin uso.
El polémico contrato interadministrativo 052 del 29 de diciembre de 2011 se firmó entre la Esap y Fonade. Según la Contraloría, “a pesar de que las obras no habían sido avaladas por la Esap, Fonade sí las recibió” y agrega que además de no ser sismorresistente “se encontraron elementos estructurales con daños en las placas, y las vigas con deformidades y abultamientos”.
Estos hallazgos e irregularidades estarían implicando al subdirector administrativo y financiero de la Esap, Germán Insuasty Mora; al subgerente financiero de Fonade, Luis Eduardo Laverde Mazabel; a la firma interventora, DPC Ingenieros SAS, y al contratista, Óscar Daniel Garzón Forero.
El informe del órgano de control concluye que en la sede de la Esap “hubo deficiencias de supervisión e interventoría, así como inobservancia de las normas técnicas indicadas, y genera afectación al patrimonio, por un lado, equivalente a la suma del contrato de obra por 4.140 millones de pesos, debido a que toda la estructura de contrapiso presenta fallas que no han permitido la terminación del proyecto con la oportunidad que se requería para la prestación del servicio a la comunidad educativa, y de otra parte en cuantía de 381 millones por concepto del contrato de interventoría, al recibir la obra con las deficiencias técnicas mencionadas, para un total de 4.521 millones de pesos”.




