Tunja, entre la historia y la modernidad
Entérese de los mejores planes para hacer si va de visita a la capital de Boyacá.


La capital de Boyacá es una ciudad que se juega la vida entre la historia y la modernidad. Tunja, cuenta con estructuras coloniales que se conservan desde aquella época, pero al mismo tiempo avanza en la construcción, aunque a poco ritmo.
Por ello, tunjanos y turistas llegan a esta ciudad en busca de historias por escuchar y monumentos religiosos qué visitar. Uno de ellos es el Claustro de San Agustín, en donde actualmente funciona la regional de Boyacá del Banco de la República.
Ese templo fue construido en 1603 y desde entonces ha tenido varios usos. Funcionó como el palacio municipal de los Zoques, después los Agustinos lo tomaron como convento. Se adornó como hospital y tiempo después como guarnición militar, pero además, también fue una penitenciaría.
En la salida hacia el norte de Tunja, al lado de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia se encuentra el Pozo de Donato, que es un sector turístico en donde hoy funciona una pizzería. No se sabe con certeza cómo se formó este espejo de agua, pero sí existe un mito que asegura, se fundó después de que una tinaja de chicha de los indígenas Chibchas se rompió derramando todo su guarapo.
En la Plaza Mayor de Tunja, es usual ver a cientos de habitantes tomando tinto, alimentando palomas, hablando del mal estado de las vías y hasta viendo pasar el tiempo.




