Desmontan unidad culpable de malos olores en El Campestre

Secretaría de Educación y rectores de colegios recorren trabajos de la planta procesadora de pollos

Por muchos años los vecinos de la planta de Indupollo en El Campestre, especialmente los alumnos de los colegios Berta Báladi y 20 de Julio, sufrieron por la emanación de olores desagradables. Ahora esperan que la situación haya llegado a su fin con el anuncio del desmonte de la unidad que los generaba.

 

El secretario de Educación Distrital, Germán Sierra Anaya, y los rectores de esos colegios, Manuel Avendaño y Johny Luna, efectuaron un recorrido por la planta, donde el nuevo gerente, Luis Felipe Ossa, mostró el lugar donde fue desmontada la unidad. “Se trataba de un cooker que fue retirado por completo, donde se procesaban plumas, vísceras y sangre”, explicó.

 

Indicó que Indupollo emprendió la reconversión total de la planta, con una nueva línea de producción completamente sistematizada, trabajos que deben concluir en agosto próximo luego de dos años de inversiones.

 

El gerente de Indupollo dijo que la empresa se encuentra en una nueva etapa donde desea mejorar la relación con sus vecinos, con el medio ambiente y donde se ha fijado nuevos rumbos en materia de responsabilidad social empresarial.

 

“Esta semana iniciamos el mejoramiento de la cancha deportiva, en coordinación con la Junta de Acción Comunal y la Alcaldía Local, y esperamos que con el Ider podamos dejarla al servicio del deporte y el civismo”, anotó Ossa Osorio.

 

El secretario de Educación, Germán Sierra Anaya, pidió que se levantara un acta de la visita y de los compromisos adquiridos, al tiempo que se invitó al Establecimiento Público Ambiental (EPA) para que hiciera seguimiento.

 

Sierra Anaya incluyó de inmediato este caso en el programa de mejoramiento del entorno escolar, en el que participan varias instituciones distritales y nacionales.

 

El rector del colegio Berta Báladi, cuya pared es contigua a la planta, relató que por mucho tiempo se han visto afectados por los malos olores, y que muchas veces los alumnos, especialmente los más pequeños, han padecido de nauseas, vómitos y malestar general.

 

Ambos rectores coincidieron en reconocer que los olores han disminuido notoriamente, pero subsisten, por lo que la empresa se comprometió a apresurar la puesta en funcionamiento de las nuevas líneas, cuya tecnología de punta contrasta con los equipos que por 30 años han funcionado allí.

 

Indupollo refirió que procesa 40 mil pollos diarios y genera cerca de 1.000 empleos directos, a la vez que desarrolla una política de incorporación de trabajadores provenientes de los barrios vecinos. Además, con estudiantes del Sena y apoyo de la Cámara de Comercio, tiene un programa de emprendimiento a través de su línea de carnes frías, para que las amas de casa del sector puedan comercializar esos productos y generar ingresos familiares.

 

Un delegado del EPA recordó que el último cierre de la planta de Indupollo fue en febrero pasado, cuando se presentó un episodio de altísimo olor, y que hay en curso un proceso sancionatorio. La medida se levantó con el compromiso de un plan de mejoras, cuya verificación se hace periódicamente.

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