Gobierno de Antioquia acompañará a salgareños a recordar a sus víctimas
El gobernador de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez, acompañará a la comunidad de Salgar, en el acto conmemorativo central que se efectuará el miércoles 18 de mayo, a las 11 de la mañana.

Gobierno de Antioquia acompañará a salgareños a recordar a sus víctimas(Caracol Radio)
Ceremonias religiosas, procesiones y conciertos hacen parte de la programación para recordar a las 93 personas que perecieron y a las 11 que aún se encuentran desaparecidas, por causa de una avenida torrencial de la quebrada La Liboriana.
Desde ya, la tragedia de la Liboriana deja retos de vida que impulsan a sus habitantes a seguir adelante, como es el caso de Érica Tatiana Moncada Arias, que encontró en su hija el motor para continuar con su vida y con la entrega de su casa, motor para sobreponerse al dolor.
“Uno nunca olvida. Pero el tiempo sí le ayuda a disipar el dolor y la pena de los seres que ya partieron, pero uno nunca olvida”, confesó, entre lágrimas, Érica Tatiana Moncada Arias, habitante del sector La Margarita, en el municipio de Salgar, afectado hace un año por una avalancha que acabó con la vida de 98 personas.
Esta mujer, de 28 años, explicó que en su cotidianidad y a pesar del tiempo transcurrido entre la trágica madrugada del 18 de mayo hasta hoy, hay días muy difíciles. “Todos los 18, el recordar las fechas de cumpleaños de ciertas personas que uno apreciaba. Pero aquí estoy y aquí sigo con la ayuda de Dios”, reafirmó la sobreviviente.
Aunque ella, no perdió miembros de su círculo familiar inmediato, no deja de recordar. “Yo vivía con mi hija y al lado mis padres pero gracias a Dios y afortunadamente de mi casa no faltó ninguno. Pero te puedo decir que hubo familiares que se fueron ahí, y personas que realmente de sangre no eran nada conmigo pero que yo las tengo presentes como si fueran parte de mí. Porque fueron personas que crecieron conmigo, que me cargaron cuando yo estaba pequeña, o sea personas de toda la vida”, lamentó la señora Moncada Arias.
“Para mí, hay días muy difíciles. Es que nosotros podíamos decir que todos éramos una familia. Entonces el extrañar no es a una o a dos personas, es extrañar a todo mundo”, balbuceó la joven mujer.
Con emoción, relató que el 18 de mayo de 2015, ella y su hija vivían al lado de la casa de sus padres. Ambas viviendas quedaron totalmente destruidas por la fuerza de las aguas de la quebrada La Liboriana y hoy están a la espera de recibir una vivienda unifamiliar nueva en el proyecto La Pradera.
“Tenemos una ilusión inmensa de saber que vamos a recibir nuestra casa”. Con lágrimas, y con la voz entrecortada, admitió: “nos llena de una emoción inmensa y aunque sabemos que las personas que amamos ya partieron, también sabemos que no están con nosotros físicamente pero siguen estando en nuestras mentes y en nuestros corazones. Porque así como la avalancha marcó mi vida y la de mucha gente, esto de recibir la casa también marca el resto de mi vida”.
Reconoció que no ve la hora de tener las llaves de su vivienda y sobre todo de tener en sus manos la escritura que indique que esa casa es de su propiedad, y por ello no deja de imaginar el momento en que esa se convierta en su nueva realidad.
“Allá vamos a estar más tranquilos porque las viviendas están retiradas de La Liboriana. Para mí será un comienzo, una vida nueva”, sentenció.



