Iglesia pide a Eln sentarse en una mesa de negociación con el Gobierno
La paz debe construirse desde todos los escenarios y con todos los actores, dijo el obispo de Cúcuta.
Un cese a las acciones violentas y la liberación del cabo Jair de Jesús Villar Ortiz y del alto consejero para El Catatumbo, Ramón Cabrales, fue el mensaje del obispo de Cúcuta en el inicio de la Semana Santa.
Monseñor Víctor Manuel Ochoa llamó a la reconciliación y a un cambio social enmarcado por el respeto, la tolerancia donde las familias juegan un papel importante en el proceso de crecimiento y desarrollo de la sociedad.
El prelado de la Iglesia Católica señaló que Norte de Santander es uno de los departamentos más golpeados por los hechos insurgentes de tres guerrillas que hacen presencia en esta región.
“Yo le hago un llamado al Eln, concretamente, para que entre en ese proceso. Es un grupo que proviene de ambientes muy específicos, un grupo que ha defendido a los campesinos, trabajadores, obreros con un espíritu que podemos criticar algunos pero había una intención de defender la justicia y la equidad. Les hago un llamado a ellos para que se sientes con responsabilidad a construir ese futuro de paz”, dijo.
El obispo de la Diócesis de Cúcuta manifestó que el Domingo de Ramos abre la posibilidad a un cambio y a una reintegración y conversión de los colombianos.
“Tenemos que trabajar todos por la paz, todos queremos la paz, necesitamos un ordenamiento, necesitamos unos acuerdos que sean justos donde se respeten la justicia, la verdad, y la reparación, donde se respete la dignidad de las personas, hacia allá van las autoridades”, agregó.
Mientras tanto, las recientes acciones de amenazas del Eln paralizaron las obras de construcción de un mega colegio en el corregimiento La Gabarra, sacaron del municipio de El Tarra a tres docentes amenazados y tienen en alerta a las autoridades por la siembre de artefactos explosivos en los corredores viales.




