Defensoría alerta por riesgos para la población civil en Norte de Santander
El organismo pidió fortalecer las medidas de protección en el departamento.

Defensoría en el Catatumbo / Defensoría del Pueblo

Norte de Santander.
La Defensoría del Pueblo emitió una nueva advertencia sobre los riesgos que continúa enfrentando la población civil en Norte de Santander como consecuencia de las acciones de los grupos armados ilegales, e hizo un llamado urgente al Gobierno nacional y a las autoridades territoriales para reforzar las medidas de prevención, protección y atención integral en los territorios afectados.
En un pronunciamiento en el que evaluó los hechos violentos registrados recientemente en varias regiones del país, el organismo advirtió que el Catatumbo sigue siendo uno de los escenarios de mayor preocupación por las afectaciones derivadas del conflicto armado.
La Defensoría recordó que, en el municipio de Tibú, un atentado atribuido al ELN con un carro bomba cerca de una instalación militar dejó siete personas afectadas, entre ellas tres lesionadas por esquirlas y cuatro con afectaciones emocionales.
Además, la explosión ocasionó daños en viviendas cercanas y en una estación de servicio ubicada en el sector.
A partir de estos hechos, la entidad insistió en la necesidad de fortalecer la presencia institucional para garantizar la protección de las comunidades y reducir los riesgos para la población civil en esta zona del departamento.
Asimismo, hizo un llamado a los grupos armados ilegales para que respeten las normas del Derecho Internacional Humanitario y cesen las acciones que ponen en riesgo a la población, especialmente a niñas, niños y adolescentes, así como a los bienes de carácter civil.
Finalmente, la Defensoría del Pueblo reiteró que este tipo de hechos constituyen posibles infracciones al Derecho Internacional Humanitario y recordó que tanto el Estado como los actores armados tienen la obligación de adoptar medidas que permitan salvaguardar la vida, la integridad y los derechos de las comunidades que permanecen en medio del conflicto armado en el Catatumbo.




