Guardia venezolana se está enriqueciendo: alcaldes fronterizos
Los mandatarios de las poblaciones limítrofes con Venezuela denunciaron que los abusos y presiones de la fuerza pública del vecino país se mantienen contra los nacionales.
Cúcuta
El temor es generalizado en varias poblaciones que limitan con el vecino país donde los atropellos y vulneraciones a los colombianos son constantes por parte de los miembros de la Guardia. Una situación que es de conocimiento de las autoridades de ambos países, donde a estos hechos se suman las incursiones y violaciones a la soberanía aseguran sus habitantes no pasan de notas de protesta.
El alcalde de Puerto Santander, Henry Valero, municipio fronterizo con Venezuela, expone el panorama que se registra en su población “En el sector de Boca de Grita hay un temor generalizado por la manera en que la guardia está actuando contra los habitantes de esta población los están abordando de una manera arbitraria.” Precisó el gobernante local.
Agregó que los problemas de movilidad persisten en medio de los controles que se han intensificado, el mandatario fue más allá argumentando que los uniformados están sacando provecho del cierre de frontera “Están explotando a los colombianos y se están enriqueciendo a costa de nosotros para autorizar el paso de un país a otro.” Versión que respaldan los habitantes de la zona de frontera “Hasta 8.000 bolívares nos han cobrado para ingresar a Venezuela, el cambio de moneda les representa mucho dinero a ellos.” Dijo una de las personas que a diario cruza la línea divisoria por las trochas. De igual manera, los corregidores, advirtieron del permanente ingreso de mercancía ilegal proveniente de Venezuela a territorio colombiano por la zona rural de Cúcuta.
Colombia ha enviado más de 30 notas de protesta en torno a las incursiones de la fuerza pública del vecino país, las más recientes registradas a finales del 2015 en la zona rural de Cúcuta donde la comunidad reclama mayor presencia de las autoridades colombianas para evitar abusos contra sus habitantes y respeto a la soberanía.




