“Buscamos ser punto de encuentro para que se haga realidad el sueño de Bolívar”
Los palabreros Wayuu ofrecieron sus servicios para mediar entre Colombia y Venezuela.


Las autoridades tradicionales de la Junta Mayor de Palabreros Wayuu, analizaron la crisis que viven las fronteras entre Colombia y Venezuela, y desde La Alta Guajira, envían un mensaje de paz y tranquilidad a los presidentes de: Colombia Juan Manuel Santos y de Venezuela Nicolás Maduro.
“En este territorio peninsular, que es uno solo y forma una red ordenada de lugares y caminos conectados por las huellas de nuestros ancestros, en donde distintas generaciones de nuestros clanes han abierto senderos para los encuentros multiplicadores de la vida, continuamos hoy con la labor de mantener amplios los horizontes de estos caminos y hacer, en las altas temperaturas de nuestras tierras acogedoras, sombras para la amistad y de la aridez de la superficie ancestral, huerta de cultivo de la convivencia”.
Sergio Cohen, dijo que los wayuu, que superan los 350 habitantes, son el pueblo indígena más numeroso de ambos países y buscan la unión y no la divergencia entre las dos repúblicas, “le recordamos, a los presidentes el inmenso sueño de Bolívar, plasmado en la Carta de Jamaica, de erigir la capital de La Gran Colombia en los confines de los dos países, en uno de los grandes puertos guajiros”.
Agrega la autoridad tradicional, “señores presidentes: les ofrecemos la milenaria experiencia de nuestros palabreros para la búsqueda de la armonía entre los dos Estados. Estamos convencidos que la estética es un principio rector de las transacciones humanas. En consecuencia, el diálogo deberá tejerse con la aplicación y destreza con que nuestras mujeres artesanas elaboran una preciosa mochila y ser tan armónico como un delicado collar.
Terminan diciendo que, “no somos ni jueces, ni árbitros entre los dos gobiernos; sólo somos mensajeros sencillos, transitorios y solemnes de palabras de paz. La actual situación no beneficia a ninguna de las partes, ustedes como mandatarios concurren en un momento único ante el auditorio de la memoria y de la historia y, en consecuencia, sus gestos y acciones deben estar orientados hacia lo grande y lo sublime; el bienestar de nuestros pueblos”.




