El Niño y los incendios forestales amenazan la salud respiratoria: estas son las señales de alerta
El Hospital Infantil Universitario de San José advierte sobre los riesgos del humo y el polvo para los pulmones y explicó cuáles son los síntomas que requieren atención médica y las medidas para prevenir complicaciones.


La tos persistente, los silbidos en el pecho y la dificultad para respirar son algunas de las señales que requieren atención cuando empeora la calidad del aire. En medio de las temporadas secas y las alertas por incendios forestales, y en contraste también altas lluvias los especialistas advierten que el riesgo no termina cerca de las llamas: el humo puede desplazarse a otras zonas y exponer a personas que ni siquiera están próximas a una emergencia.
En ciertas zonas del páis la falta de lluvias también puede favorecer la acumulación de polvo y otros contaminantes en el ambiente. Estas condiciones cobran importancia ante las previsiones del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), que para los próximos meses señaló una disminución de las precipitaciones en diferentes zonas del país, especialmente en las regiones Andina y Caribe.
Según Dipsella Hernández, coordinadora de Terapia Respiratoria del Hospital Infantil Universitario de San José, un fenómeno de El Niño intenso puede agravar estas condiciones ambientales, como se podría ver en diciembre y cominezos de 2027 en el pico mayor de El Niño. “Un fenómeno de El Niño intenso puede aumentar el calor, la sequedad y los incendios, elevando el polvo y el humo en el aire”, advirtió.
¿Qué ocurre cuando una persona respira humo de incendios forestales?
Una de las principales preocupaciones es que parte de las partículas presentes en el humo son tan pequeñas que pueden penetrar profundamente en los pulmones. La exposición puede causar irritación de garganta y ojos, tos y dificultad para respirar. En personas con enfermedades respiratorias, también puede desencadenar crisis de asma o agravar condiciones crónicas como la bronquitis y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
El riesgo tampoco desaparece necesariamente cuando se extingue un incendio. El humo puede permanecer en el ambiente y desplazarse a grandes distancias, por lo que la exposición puede afectar a comunidades alejadas del lugar donde se originó la emergencia.
La evidencia científica brindada por el Hospital Infantil Universitario de San José también apunta a posibles consecuencias sobre la atención médica. Un estudio publicado en 2025 en la revista Nature Sustainability, que analizó 1.052 comunidades de ocho países, incluidos Brasil, Canadá y Chile, encontró una asociación entre una mayor presencia de estos contaminantes y un mayor riesgo de hospitalización por asma, EPOC e influenza. Según el documento, los menores de edad y los mayores de 60 años estuvieron entre los grupos más afectados.
¿Quiénes deben tener mayores precauciones?
Los niños pequeños, los adultos mayores, las mujeres embarazadas y las personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares requieren especial atención ante episodios de contaminación atmosférica.
En los menores, la precaución es particularmente importante porque sus pulmones todavía están en desarrollo. La exposición al aire contaminado puede relacionarse con síntomas respiratorios, consultas médicas y una mayor necesidad de medicamentos, de acuerdo con la información recogida por el hospital.
Entre las molestias o sintomas que deben vigilarse están la tos, el ardor de garganta, la falta de aire y las crisis de asma. Si una persona presenta síntomas después de exponerse al humo o al polvo, debe prestar atención a su evolución y buscar orientación médica cuando sea necesario, especialmente si tiene una enfermedad respiratoria previa.
¿Cuándo hay que acudir a urgencias?
No todos los síntomas respiratorios tienen la misma gravedad. Sin embargo, hay señales que no deben ignorarse, especialmente si aparecen o empeoran después de una exposición a contaminantes.
La coordinadora de Terapia Respiratoria del Hospital Infantil Universitario de San José recomienda prestar atención a la tos persistente, la falta de aire, los silbidos en el pecho, la irritación de garganta y ojos, los mareos y la fatiga.
La dificultad respiratoria intensa, el dolor en el pecho o los labios con coloración azulada son señales para acudir a urgencias. En los niños, también requieren atención inmediata el hundimiento de las costillas al respirar, la somnolencia excesiva y la dificultad para beber líquidos.
Quienes tienen asma u otra enfermedad respiratoria deben mantener el tratamiento formulado y consultar con el personal de salud si tienen dudas sobre el uso correcto de sus inhaladores. No se recomienda suspender ni modificar los medicamentos por cuenta propia.
¿Cómo reducir la exposición al aire contaminado?
La primera medida es revisar los reportes de calidad del aire antes de salir. Si las condiciones son desfavorables, conviene reducir el tiempo de exposición y cambiar el ejercicio al aire libre por una actividad en un espacio cerrado. Salir temprano no garantiza, por sí solo, respirar aire menos contaminado.
En Bogotá, la calidad del aire puede consultarse a través del Índice Bogotano de Calidad del Aire (IBOCA); en Medellín y el Valle de Aburrá, mediante los reportes del SIATA; en Cali, a través de los boletines del sistema de vigilancia de calidad del aire del Dagma; y en Barranquilla, mediante los reportes de Barranquilla Verde.
En casa, se recomienda cerrar puertas y ventanas cuando el aire exterior esté contaminado y ventilar los espacios cuando las condiciones mejoren. También es importante evitar fuentes de humo en interiores, como cigarrillos, velas e incienso.
Si necesita salir durante episodios de contaminación, un tapabocas adecuado puede ofrecer protección adicional. En el caso de los niños menores de dos años, no se deben utilizar tapabocas; la medida indicada es reducir su exposición y mantenerlos alejados de las zonas afectadas. Pues la dificultad para respirar y las demás señales de alarma requieren especial atención, sobre todo en las personas más vulnerables.

Alisson Torres Herrera
Comunicadora Social - Periodista Audiovisual egresada de la Universidad Externado de Colombia, con experiencia...




