Medellín se convirtió en la ciudad más cara del país y perdió posibilidad de crecer: concejal Tobón
Habitantes y concejales advierten por el aumento de los arriendos y plantean regular la vivienda turística para proteger las zonas residenciales.


Medellín, Antioquia
El costo de la vivienda en Medellín volvió al centro del debate por el aumento de los arriendos, el déficit de vivienda nueva y el crecimiento de la renta corta o vivienda turística. El tema hace parte de la revisión de mediano plazo del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) que adelanta el Concejo de Medellín.
La discusión también recoge las quejas de habitantes de sectores como El Poblado y Laureles, quienes aseguran que cada vez resulta más difícil encontrar vivienda a precios accesibles. En El Poblado, una de las personas consultadas señaló:
“Uno no consigue un apartamento, yo, millón 200, pequeño. Un cuarto nomás te puede costar 600, 700”.
Otra habitante aseguró que los precios afectan especialmente a quienes tienen menores ingresos:
“Están demasiado costosos para nuestra ciudad. Son demasiado caros y mucha gente se ve apretada por esa situación. Deberían de mejorar en los arriendos, dependiendo del estrato en que esté la persona, pero para los estratos más bajos sí está demasiado caro el arriendo”.
Déficit de vivienda nueva en Medellín
El concejal Andrés Tobón, coordinador de los ponentes de la revisión del POT, aseguró que el problema no se explica únicamente por la renta corta y señaló que Medellín tiene un déficit acumulado de vivienda.
“Medellín, sin duda alguna, se convirtió en la ciudad más cara del país en materia del suelo. Tenemos el valor del suelo más elevado del país y esto tiene una explicación muy concreta”.
Según Tobón, las decisiones adoptadas en el POT de 2014 limitaron el crecimiento de vivienda nueva y generaron una brecha entre la demanda y la oferta.
“Medellín, producto del plan de ordenamiento territorial del año 2014, perdió por culpa de la norma la posibilidad de seguir creciendo en vivienda nueva y esto ha generado año tras año un déficit que hoy está acumulado en 38.000”.
El concejal sostuvo que cada año unas 25.000 personas buscan vivienda nueva en la ciudad, mientras que la construcción ha estado entre 10.000 y 15.000 unidades anuales durante la última década.
Vivienda turística y Airbnb, en el centro del debate
A este déficit se suma, según Tobón, la expansión de la vivienda turística. El concejal aseguró que con corte a septiembre había 9.644 registros de vivienda turística en Medellín y que 2.927 estaban ubicados en zonas residenciales.
“Cuando usted tiene un mercado saturado en este momento porque tiene muchísima demanda de vivienda y muy poquita oferta, cualquier tensión adicional que usted le ponga a esa discusión se va directamente dirigida a los precios y la tensión adicional que nosotros hemos identificado es justamente el tema de la renta corta o de la vivienda turística”.
Tobón señaló que la concentración es especialmente visible en El Poblado y Laureles. Según las cifras que presentó, entre el 5 % y el 6 % de las viviendas de El Poblado serían turísticas, mientras que en Laureles la proporción estaría entre el 4 % y el 5 %.
Proponen proteger las zonas residenciales
La propuesta que se discute en el Concejo busca mantener la vivienda turística en sectores donde exista una mayor concentración de actividades comerciales y de servicios, mientras se protegen las zonas residenciales.
Tobón explicó que el POT divide la ciudad en baja, media y alta mixtura y planteó que la renta corta no debería seguir expandiéndose en los sectores destinados principalmente a vivienda familiar.
“Nosotros tenemos que sí o sí proteger las zonas residenciales para la vivienda, la gente para la gente en Medellín y acomodando la vivienda turística en donde sí puede estar, donde no vive la gente, en las zonas de alta mixtura, donde está la capacidad comercial, la capacidad hotelera, la capacidad de servicio, la capacidad para el turista”.
El concejal aclaró que la propuesta no busca acabar con el turismo:
“Evidentemente el turismo nos interesa, pero organizado para que pase en Medellín”.
Alcalde defiende ordenar la vivienda turística
El alcalde Federico Gutiérrez también respaldó la necesidad de establecer reglas sobre dónde pueden funcionar estos alojamientos y cuestionó que barrios residenciales terminen transformándose en zonas de hospedaje.
“¿Por qué convertir barrios donde viven familias en zonas de hospedaje?”.
El mandatario sostuvo que la propuesta busca proteger la vivienda familiar y, al mismo tiempo, permitir que la actividad turística continúe en zonas con mayor actividad comercial y de servicios.
“Lo que estamos haciendo es ordenar en las zonas residenciales, proteger la vivienda familiar y donde hay mayor actividad comercial y de servicios permitir que siga creciendo la vivienda turística”.
El debate continuará en el Concejo
Tobón considera que Medellín todavía puede intervenir el problema mediante una combinación de mayor oferta de vivienda nueva y regulación de la renta corta.
“Yo creo que todavía estamos a tiempo. Medellín tiene oportunidades reales todavía de crecer en vivienda nueva”.
El debate continuará durante la revisión de mediano plazo del POT de Medellín, donde se deberá definir dónde puede desarrollarse la vivienda turística y qué medidas se aplicarán para proteger las zonas residenciales, en medio de una preocupación que ya se refleja en las calles: el aumento de los arriendos y la dificultad para encontrar vivienda a precios accesibles.

Sebastián Estrada Ramírez
Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar en Investigación en audio. Me dedico a la actualidad, política...




