Comercio madruga alistarse para el día de los niños
Esperan que la fecha alivie un poco el sector que se encuentra afectado

Comercio espera poder mejorar sus ingresos con la fiesta de los niños / Foto Caracol Cúcuta

Cúcuta
Cúcuta se prepara para una de las temporadas comerciales más esperadas del año con una transformación total de sus pasillos y vitrinas.
Pese a la baja demanda que tiene en cierre a varios locales en la zona, los comerciantes formales e informales le apuestan a la celebración de Halloween como el detonante definitivo para recuperar las pérdidas en ventas de los meses anteriores.
La oferta para este año apela directamente a la tendencia y a la renovación del stock para cautivar tanto a niños como a adultos.
“Estamos preparados sacando mercancía, exhibiendo en los locales y adornando; pedimos bastante decoración, sombreros y accesorios esperando que explote la venta porque ha estado bastante solo”, explicó una comerciante a los micrófonos de Caracol Radio.
Desde las heroínas del K-Pop y las nuevas versiones de Spiderman hasta los atuendos clásicos, la estrategia principal se enfoca en ofrecer novedad y una amable atención, que motive el consumo en medio de la crisis económica.
Aunque los comerciantes no ocultan que la crisis fronteriza ha retrasado el arranque de la temporada, la expectativa de cara a las próximas semanas se mantiene optimista, pues confían en que la fluidez del público aumente con el paso de los días, sirviendo además como un puente financiero directo hacia la temporada de fin de año “para nadie es un secreto que Cúcuta ha sido afectada, pero la expectativa es reforzarnos en octubre y navidad para nivelar las ventas y sostener un poco el golpe que veníamos presentando; las expectativas siempre van a estar muy arriba”, comentó otro comerciante de la zona.
Con la mercancía exhibida y las calles llenas de disfraces y calabazas, los comerciantes buscan contrarrestar las pérdidas que ha obligado a varios establecimientos a cerrar sus puertas.
La apuesta de los vendedores es clara, convertir la celebración del 31 de octubre en el impulso reactivador que el comercio formal necesita antes de arrancar la recta final del año.




