Recuperación de los bosques de Iguaque podría tardar cientos de años tras el incendio
El director del Instituto Humboldt advierte que los bosques andinos afectados requieren procesos de recuperación de cientos de años.

Expertos plantean fortalecer la restauración, los cortafuegos y las fuentes de agua para prevenir nuevos incendios en la zona.

Villa de Leyva
El incendio forestal que afectó al Santuario de Fauna y Flora de Iguaque dejó impactos que podrían permanecer durante varias generaciones, especialmente en las zonas de bosque andino y altoandino, según explicó Hernando García, director del Instituto Humboldt.
García señaló que el tiempo de recuperación dependerá del tipo de cobertura afectada. Mientras las zonas de vegetación transformada y potreros podrían recuperarse con mayor rapidez, los bosques requieren procesos ecológicos mucho más prolongados.
“El bosque no se recupera a la misma velocidad que un potrero. Un bosque es una configuración ecológica que realmente toma miles de años”, explicó.
El funcionario advirtió que la recuperación de las áreas boscosas podría tardar cientos de años, debido a la complejidad de los ecosistemas afectados. Sin embargo, destacó que la existencia de zonas de bosque que no fueron consumidas por las llamas puede favorecer la regeneración natural del territorio.
Según García, las aves, los mamíferos y el agua cumplen un papel fundamental en la dispersión de semillas y en la recuperación de la vegetación.
El director del Instituto Humboldt también planteó la necesidad de comenzar desde ahora a repensar el manejo del territorio alrededor de Villa de Leyva, particularmente en las zonas con vegetación transformada y alta exposición a incendios.
“Tenemos que generar una reorganización del territorio, llevando medidas que favorezcan la contención de futuros incendios en esta zona”, afirmó.
Entre las medidas mencionadas está el fortalecimiento de los cortafuegos y la disponibilidad de suministros de agua, además de un trabajo articulado entre las autoridades municipales y departamentales.
García consideró que, con acciones de restauración y el aporte de los procesos naturales, en unas décadas podrían comenzar a recuperarse sectores de los bosques andinos afectados por el incendio.




